Con un muy buen marco de público, se presentó en la Basílica Nuestra Señora del Rosario y San Benito de Palermo el Ensamble Vocal e Instrumental De Profundis, fundado y dirigido por la maestra Cristina García Banegas. La emblemática agrupación llegó a Paysandú como parte de una gira por el litoral, en el marco de las celebraciones por su temporada número 40. La presentación sanducera, gestionada a nivel local por la Comisión del Órgano “Gamba y Comoglio”, permitió al público disfrutar de una propuesta de extraordinario nivel artístico.
El comienzo fue instrumental, con García Banegas, desde el órgano mayor de la Basílica, interpretando el Preludio en la menor y una selección de corales de Johann Sebastian Bach. Tras ese momento, que estableció el clima particular de la velada, la música continuó con Santiago Rodríguez Tort, integrante del Ensamble, ofreciendo una improvisación en el órgano de cámara mientras la directora se trasladaba hasta el lugar donde se encontraba el coro.
La velada continuó con Santa María, Strela do día, una de las piezas más representativas del cancionero monódico medieval europeo, perteneciente a las Cantigas de Santa María, compiladas durante el reinado de Alfonso X el Sabio. El recorrido llevó luego al público hasta la América colonial con Cantate Coeli Domino, obra anónima conservada en el Archivo Musical de Chiquitos, en el oriente boliviano, correspondiente a la primera mitad del siglo XVIII. La inclusión de una obra de estas características tiene que ver con un aspecto que ha distinguido la trayectoria de De Profundis: su labor de rescate y difusión del barroco colonial latinoamericano.
El trabajo realizado por García Banegas y el Ensamble en archivos musicales de las antiguas reducciones jesuíticas, la Chiquitania, el Alto Perú y otros repositorios del continente ha contribuido a devolver al presente un patrimonio sonoro durante mucho tiempo relegado al olvido. En sus interpretaciones conviven textos, polifonías y formas de policoralidad histórica, abordadas con un extraordinario cuidado musical.
La emoción de las voces
El concierto continuó con Fürchte dich nicht, ich bin bei dir (No temas, estoy contigo), una de las obras corales de Bach en las que la complejidad de la escritura vocal exige un particular dominio técnico. La arquitectura de sus distintas líneas y el diálogo entre las voces permitieron apreciar con claridad el nivel interpretativo alcanzado por el Ensamble.
Después llegaron dos momentos de gran belleza, pertenecientes a la creación contemporánea. El primero fue O Salutaris Hostia, del compositor letón Eriks Ešenvalds, que tuvo como solistas a la sanducera Guadalupe Verocay y a Marcela Radaelli. Luego se escuchó Laudes creaturarum, del italiano Mauro Zuccante, compuesta en 2008 sobre el célebre Cántico de las criaturas de San Francisco de Asís, escrito en 1225 y concebido originalmente para ser cantado. En su alocución, García Banegas destacó que se trataba de la primera audición de la obra en Uruguay, incorporando así al concierto sanducero una pieza que llegaba por primera vez al público uruguayo.
El programa llegó a su punto culminante con Jesu, meine Freude (Jesús, mi alegría), BWV 227, uno de los grandes motetes de Johann Sebastian Bach y una de las obras más exigentes de su repertorio coral. La atmósfera contemplativa, por momentos misteriosa, que fue construyendo el Ensamble encontró en la Basílica un espacio particularmente adecuado. El prolongado aplauso del público hizo que García Banegas y los integrantes de De Profundis regresaran para ofrecer varios bises, en los que también aparecieron algunos instrumentos, extendiendo una velada que había comenzado con el órgano y terminó con el público inmerso en un clima casi festivo.
La velada dejó en claro las razones por las que De Profundis ocupa un lugar de referencia en la interpretación de los repertorios antiguo, renacentista y barroco en Uruguay y en el ámbito regional. Cuatro décadas de investigación, trabajo y búsqueda artística se hicieron visibles en una presentación donde la precisión vocal, la riqueza contrapuntística y la profundidad expresiva convivieron con una notable capacidad para devolver vitalidad a músicas separadas por siglos de distancia.
Al día siguiente, el Ensamble continuó su gira por el litoral con una presentación en la Basílica San Juan Bautista de Salto, cerrando así este pasaje por la región en el marco de su temporada número 40.


Sé el primero en comentar