Escribe: Lic.Ps : Yasmin Buono: Cómo frenar el desgaste laboral

El cansancio que se acumula, la sensación de no llegar nunca y la dificultad para desconectar del trabajo pueden parecer parte de la rutina. Pero cuando el estrés se vuelve crónico puede transformarse en desgaste físico y emocional.
El burnout, también llamado agotamiento laboral o síndrome de estar quemado, es una respuesta al estrés laboral crónico.
Se caracteriza por agotamiento emocional, irritabilidad y una disminución de la sensación de logro.

El burnout puede comenzar con: fatiga, dificultad para levantarse y, más adelante, problemas con el sueño, falta de concentración o sentimientos de fracaso. No es simplemente estar cansado.

En situaciones graves pueden aparecer ausentismo, bajo rendimiento o abuso de sustancias, mientras que los cuadros extremos pueden asociarse con depresión y riesgo de suicidio. Detectar las primeras señales es muy importante.
A continuación, comparto estas técnicas para evitar el cansancio:

La “regla de los dos minutos” propone resolver en el momento aquello que puede hacerse rápidamente, evitando que los pequeños pendientes se acumulen. No se trata de trabajar más, sino de liberar espacio mental: ordenar, priorizar y cerrar asuntos también reduce la sensación de saturación.

Cinco segundos para empezar

Cuando cuesta iniciar una tarea, la “regla de los cinco segundos” propone contar 5-4-3-2-1 y actuar antes de que aparezca la motivación.
El objetivo es romper la resistencia inicial. Empezar con una acción pequeña puede ser más efectivo que esperar a sentirse con energía. La evidencia nos dice que primero la tarea para que luego aparezca la motivación.

Menos multitarea, más foco

Hacer muchas cosas al mismo tiempo puede aumentar la sensación de saturación. Una estrategia concreta es enfocarse en una actividad, reducir distracciones y evitar saltar constantemente de una tarea a otra. También ayuda que se puedan dividir los trabajos grandes en partes, para ir concretándolas poco a poco.

Pausar también es trabajar

La técnica Pomodoro para estudiar propone hacer primero 25 minutos y después cinco minutos de pausa. Tras varios ciclos, se incorporan pausas más largas. Las pausas pueden incluir estiramientos suaves, respiración consciente o relajación muscular.

Ordenar el día: 1-3-5 y “la rana”

La regla 1-3-5 propone elegir una tarea grande, tres medianas y cinco pequeñas. Es una forma de ordenar prioridades. La “regla de la rana” suma otra idea: comenzar por la tarea más difícil para quitarse de encima aquello que genera mayor resistencia.
El burnout requiere límites donde se logre separar la vida laboral de la personal, reducir el exceso de carga y reservar momentos de descanso. Prevenir implica cambiar una idea instalada: descansar no es perder tiempo. Una pausa, un límite pueden parecer decisiones pequeñas, pero son importantes para equilibrar un día de agotamiento y cuidar nuestra salud física y mental. Si el cansancio empieza a afectar el sueño, la concentración, el rendimiento o el estado de ánimo de manera prolongada se recomienda revisar las condiciones que generan el estrés y buscar apoyo profesional en caso de que sea necesario. (097352937)

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