Investigación de la UPIC muestra que es posible sustituir la monensina como aditivo nutricional

Este accionar podría tener un impacto tangible en nuestros sistemas de producción en un futuro cercano.

Desde el punto de vista productivo “es viable la sustitución de monensina por un aditivo natural derivado de levaduras hidrolizadas en dietas de terneros de destete precoz alimentados a corral, aún sin la inclusión de fibra larga”, señaló durante su exposición en la 27.ª Jornada de la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC), la ingeniera agrónoma Stefanía Pancini. “Con el plus de beneficios adicionales sobre la respuesta al estrés y el confort animal, especialmente durante el verano y frente a una dieta aún más desafiante”, agregó.

Estos resultados, junto con los datos ya reportados anteriormente, “nos permiten posicionarnos a favor del uso de un aditivo derivado de levaduras como potencial sustituto de la monensina”, dijo la integrante del equipo de la UPIC.
Existen aún, otros posibles efectos favorables sobre la salud, “respuesta inmunológica y performance que no han sido comprendidos en profundidad, lo que genera una oportunidad de continuar estudiando este producto y su inclusión en dietas de corral en diferentes categorías”.

En su exposición indicó que “la monensina sódica, es clasificada como un aditivo antibiótico promotor del crecimiento, con una efectividad extensamente comprobada en dietas altamente concentradas. Dentro de sus beneficios se destaca la disminución del riesgo de acidosis y meteorismo, mejora en la eficiencia de conversión del alimento dado un cambio en los patrones de fermentación ruminal y una posible reducción en el consumo, disminución de la producción de metano y efecto coccidiostático.
Sin embargo, el cuestionamiento sobre su uso se ha incrementado en los últimos años, desde su prohibición por la Unión Europea en el año 2006. Si bien esta prohibición se realizó bajo el principio de precaución, bajo la sospecha de que el uso de continuas y bajas dosis de un antibiótico pueda generar resistencia bacteriana cruzada en humanos y afectar su efectividad como coccidiostático; la detección de residuos en carne y leche y la preferencia de los consumidores por productos de origen natural han reforzado este cuestionamiento.

Este accionar podría tener un impacto tangible en nuestros sistemas de producción en un futuro cercano. Previendo esta situación, la UPIC, en el año 2019, comenzó una línea de investigación enfocada en evaluar y validar el uso de diferentes aditivos de origen natural, como los son los derivados de las levaduras y los aceites esenciales, en substitución de la monensina sódica, en tres categorías: terneros de destete precoz, terneros de recría en sistema ADT y novillos en terminación.
La continuidad de esta línea de investigación se da con el objetivo de evaluar el potencial de uso de un producto natural derivado de las levaduras, el cual incluye metabolitos producto de la fermentación de las levaduras, pared celular de levaduras hidrolizadas enzimáticamente y el medio líquido utilizado para cultivar cepas de Saccharomyces cerevisiae (puede contener células vivas) seco y mezclado con un vehículo en base a granos, caracterizado por su efecto prebiótico y postbiótico, como sustituto de la monensina, en una dieta de corral altamente concentrada para terneros destetados precozmente, y cuantificar su efecto sobre el desempeño animal y la respuesta al estrés.

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