La jornada se desarrolló con una concurrencia multitudinaria en el salón Egeo.
A 30 años de crearse la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC), la 27.ª Jornada desarrollada ayer en el salón Egeo de Paysandú no fue una más. Fue la última a cargo del ingeniero agrónomo Álvaro Simeone, quien da un paso al costado para dejar el camino abierto a la nueva generación. O sea su equipo que lo acompaña desde hace unos años.
El coordinador y responsable de la UPIC, comentó ante una sala colmada de productores y técnicos uruguayos y argentinos, que “son tres décadas de trabajo ininterrumpido dedicadas a generar conocimiento para intentar, modestamente, contribuir al desarrollo de la producción de carne en el Uruguay”. Y acotó que “este aniversario coincide, además, con mi última Jornada como responsable de la Unidad, luego del privilegio de haber participado en su creación y acompañado su desarrollo desde sus inicios”.
Desde el comienzo, la filosofía de trabajo de la UPIC fue clara: “generar información experimental de alta calidad, sustentada en una investigación rigurosa, pero siempre procurando que esos resultados pudieran traducirse en decisiones con impacto sobre la eficiencia biológica y, especialmente, sobre el resultado económico de las empresas ganaderas”.
Para Simeone, “la investigación analítica generada en la UPIC nunca fue concebida como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para comprender mejor los sistemas de producción y contribuir a su mejora. Con el paso de los años comprendimos que la investigación no termina cuando se publica un resultado experimental; culmina cuando ese conocimiento se transforma en una tecnología capaz de mejorar el resultado de las empresas ganaderas y puede ser potencialmente adoptable por parte de los productores”.
Relató que esa convicción, “que ha sido moldeada pacientemente en forma conjunta con la profesora Virginia Beretta, también fundadora de la UPIC, ha guiado nuestro trabajo durante estas tres décadas y explica el enfoque que caracteriza a esta publicación. Cada año aportó, en mayor o en menor medida, nuevas preguntas, nuevos experimentos y nuevos datos. Esa construcción continua de conocimiento permitió consolidar una línea de investigación reconocida que apuesta a la intensificación del proceso de producción de carne, y, al mismo tiempo, formar recursos humanos capaces de asegurar la continuidad del proyecto”.
En ese sentido, esta edición también representa un punto de inflexión. “Más que un final, constituye el relevo natural entre generaciones dentro de un verdadero círculo virtuoso”, aseveró Simeone. Quienes asumen hoy la responsabilidad de conducir la UPIC “Stefanía Pancini, Victoria Burjel y Natalia Zabalveytia, acompañadas por un grupo de estudiantes de posgrado: Nahuel, Mathías, Magdalena y Victoria, cuentan con una formación científica y tecnológica superior a la que teníamos quienes iniciamos este camino hace treinta años. Ese es, probablemente, uno de los logros más importantes alcanzados: haber contribuido a formar un equipo con la capacidad científica, técnica y humana necesaria para dar continuidad y proyectar hacia el futuro el trabajo de la UPIC”.
Mantener la continuidad durante estos treinta años “hubiera sido imposible sin el apoyo de nuestros colaboradores, quienes nos acompañaron en diferentes épocas, como Flavio Fonseca, Javier Caorsi, Diego Cortazzo y Gustavo Viera”. También hizo un reconocimiento “para nuestro funcionario de campo Diego Mosqueira, cuyo apoyo en la fase operativa jugó un rol fundamental”.
BALANCE TECNOLÓGICO
Precisamente por cumplirse treinta años de actividad, la jornada realizada este jueves “incorpora deliberadamente el concepto de Balance Tecnológico. Entendimos que, en esta oportunidad, no alcanzaba con presentar los resultados obtenidos durante el último año. También era el momento de revisar críticamente las principales tecnologías generadas por la UPIC, analizar su evolución, valorar su impacto sobre la producción nacional e identificar los nuevos desafíos que orientarán la investigación que llevarán adelante Stefanía, Victoria y Natalia, en los próximos años”.
El Capítulo 1 presentó un Balance Tecnológico dedicado a una de las líneas de investigación más representativas de la Unidad: la alimentación a corral. Se realiza una revisión crítica de tres décadas de trabajo, destacando las principales contribuciones realizadas, analizando su evolución y proponiendo nuevas perspectivas de investigación para una opción tecnológica que, desde nuestra visión, ha contribuido de manera significativa a transformar la ganadería nacional.
El Capítulo 2 reúne los trabajos más recientes desarrollados por la UPIC. Como ha sido tradicional en nuestras jornadas anuales, aquí se presenta el “nuevo dato duro”: la información experimental generada durante el último año. En esta oportunidad se incluyen investigaciones sobre el valor nutricional de nuevos alimentos e ingredientes para bovinos de carne, entre ellos la harina de camelina, el grano de arroz con cáscara y el uso de extractos de levaduras. Cada uno de estos resultados constituye una nueva pieza de evidencia que, integrada con las generadas en años anteriores, permitirá construir futuras propuestas tecnológicas para el sector productivo.
“La jornada reflejó el equilibrio entre la historia, el presente y el futuro de la UPIC. Recoge el conocimiento construido durante treinta años, incorpora la información experimental más reciente y propone una reflexión sobre el camino recorrido y los desafíos que vendrán”, dijo Simeone.
Treinta años después, los experimentos realizados forman parte de la historia de la Unidad; “las tecnologías desarrolladas han contribuido a transformar la producción ganadera; pero varias preguntas siguen abiertas. Serán esas preguntas, ahora en manos de una nueva generación de investigadores, las que continuarán impulsando el crecimiento de la UPIC y su compromiso con la generación de conocimiento útil para la producción de carne del Uruguay”.
Pensando en el futuro, explicó que “si después de treinta años la UPIC continúa creciendo, formulando nuevas preguntas y formando docentes investigadores mejor preparados que quienes la iniciamos, entonces el objetivo con el que nació la Unidad habrá sido plenamente cumplido”, finalizó Álvaro Simeone.
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