Verri tras recorrer Israel: “Es un país que no se detiene”

El diputado del Partido Colorado Walter Verri regresó de Israel con imágenes difíciles de separar unas de otras. Los restos del ataque del 7 de octubre de 2023, los refugios de los kibutz, memoriales, centros de investigación de avanzada, instituciones dedicadas a personas con discapacidad y lugares sagrados prácticamente vacíos por la caída del turismo. Invitado por el gobierno israelí a través de su embajada en Uruguay, integró una delegación parlamentaria que recorrió durante varios días un país que, según describió, vive la guerra como parte de su realidad cotidiana, pero al mismo tiempo “no se detiene” y mantiene una fuerte apuesta al desarrollo científico y tecnológico.

UNA INVITACIÓN BASADA EN VÍNCULOS HISTÓRICOS

Verri explicó que la invitación fue cursada por el gobierno israelí a través de su embajada en Uruguay, en el marco de los históricos vínculos entre ambos países.

“Fuimos el cuarto país del mundo en reconocer la soberanía del Estado de Israel”, recordó, al destacar además el papel desempeñado por Uruguay en Naciones Unidas durante el proceso de creación del nuevo Estado.

La embajada realiza este tipo de visitas con parlamentarios, periodistas y autoridades del Poder Ejecutivo. Este año participaron senadores y cuatro diputados. “Me encontré con una realidad más dura en algunos aspectos, pero también más profunda en otros, de lo que es el avance tecnológico y el desarrollo que tienen algunas áreas que creo que son muy buenas para Uruguay”, señaló.

FRENTE A LAS HUELLAS DEL 7 DE OCTUBRE

Después de una primera jornada de reuniones institucionales, la delegación recorrió uno de los kibutz atacados por Hamás el 7 de octubre de 2023. “Vimos y tenemos documentos gráficos; nadie nos contó nada, porque todavía muchas de las cosas están en el estado en que quedaron”, afirmó Verri.

También visitaron el lugar donde se desarrollaba un festival musical al momento del ataque y un memorial formado por vehículos destruidos y quemados. “Uno no puede creer que puedan haber atacado a esa población totalmente indefensa”, expresó.

El diputado sostuvo que esas visitas resultan fundamentales para comprender el contexto que desembocó en la actual guerra. “Obviamente que nunca debe justificarse la guerra, quiero que esto quede claro, pero es bueno saber el contexto en el cual se ha dado todo esto”, afirmó.

Verri interpreta que el conflicto central de Israel es con organizaciones como Hamás y Hezbolá y no con la población palestina. Al mismo tiempo, reconoció el costo humano de la guerra. “Las guerras no son inocuas, siempre tienen consecuencias, y son muy malas y perversas, tanto para los palestinos como para los judíos”, expresó.

“NO PARECE ESTAR EN UN PAÍS EN GUERRA”

Uno de los aspectos que más sorprendió a Verri fue la continuidad de la vida cotidiana. “Ellos viven una vida muy tranquila, no parece estar en un país en guerra. Su infraestructura funciona, todos sus servicios funcionan, toda la gente anda por la calle”, relató.

Las alarmas y los refugios, sin embargo, forman parte de esa normalidad. Según explicó, la población conoce los procedimientos de protección y mantiene una elevada confianza en los sistemas israelíes de defensa antimisiles.

Durante el recorrido, dijo haber observado también una convivencia cotidiana entre ciudadanos de diferentes orígenes. “Uno encuentra una convivencia entre todos, dándole fuente de trabajo a todos, trabajando en los diferentes servicios que tiene el Estado y gente disfrutando de la vida”, indicó.

EL OTRO ISRAEL: INNOVACIÓN Y ATENCIÓN SOCIAL

Más allá de los lugares vinculados directamente con el conflicto, Verri destacó especialmente las visitas a centros sociales y tecnológicos.

Uno de ellos fue una institución dedicada a la atención de personas con discapacidad, que, según la información recibida por la delegación, trabaja diariamente con unas 2.000 personas y cuenta con una importante participación de voluntarios.

“Nosotros convivimos con ellos, almorzamos con ellos. Una experiencia fantástica”, recordó. El legislador señaló además que los responsables del centro manifestaron interés en establecer vínculos con instituciones uruguayas. “Lo primero que nos dijeron fue: ‘Estamos abiertos a hacer el acuerdo que quieran con Uruguay’. Obviamente vamos a tratar de aprovecharlo”, adelantó.

También visitaron el Centro Peres para la Paz y la Innovación, donde conocieron proyectos vinculados con startups, medicina y nuevas tecnologías.

Entre los desarrollos observados, Verri mencionó investigaciones sobre cápsulas utilizadas para diagnósticos médicos y tratamientos dirigidos hacia zonas específicas del organismo.

“Israel es un país de punta”, sostuvo, y afirmó que muchas innovaciones científicas, tecnológicas y médicas que posteriormente se utilizan en distintas partes del mundo tienen origen en desarrollos israelíes.

EL HOLOCAUSTO Y LOS LUGARES SANTOS VACÍOS

La delegación también recorrió Yad Vashem, el memorial del Holocausto, una visita que Verri realizaba por segunda vez. “Nunca deja de conmover el hecho más espantoso de la humanidad moderna, cuando seis millones de judíos fueron exterminados solamente por ser judíos”, señaló.

Asimismo, visitó lugares históricos como el Muro de los Lamentos y el Santo Sepulcro. Allí comprobó directamente otra consecuencia de la guerra, el fuerte descenso del turismo. “En tiempos donde debía estar todo lleno de gente, estaba vacío”, relató, contrastando la situación con su anterior viaje, cuando era necesario realizar largas filas para ingresar.

Al finalizar la experiencia, Verri aseguró que regresó con la imagen de un país atravesado por una guerra prolongada pero que mantiene su actividad económica, científica y social.

“Ojalá se terminara la guerra”, afirmó. Pero, al mismo tiempo, destacó lo que considera una de las principales características de la sociedad israelí. “Es un país que no se detiene, que sigue adelante, que sigue siendo una pujante nación que apuesta al desarrollo, a la innovación, a la tecnología”, afirmó.

Después de recorrer lugares donde permanecen visibles las huellas del 7 de octubre, conversar con autoridades, conocer centros científicos y sociales y volver a caminar por una Jerusalén mucho menos concurrida que en su primera visita, acompañado por su familia y amigos, Verri regresó convencido de haber conocido dos caras de una misma realidad.

Una, marcada por la guerra y sus heridas. La otra, por una sociedad que intenta mantener su vida cotidiana. “Ojalá se terminara la guerra”, resumió. Y enseguida volvió sobre la impresión que atravesó todo su viaje: “Es un ejemplo de resiliencia para el mundo”.

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