Condenaron a “Tito” Camissa por la Operación Shadow II

La Operación Shadow II, una extensa investigación desarrollada por la Policía de Paysandú contra una estructura vinculada a maniobras de contrabando y tráfico de armas y municiones, tuvo en las últimas horas un nuevo capítulo judicial con la condena de quien era señalado como uno de los principales indagados y que permanecía bajo medida cautelar.

Se trata de Atilio María Camissa Enciso, de 67 años, quien fue condenado como autor de “un delito continuado de contrabando especialmente agravado, en régimen de reiteración real con un delito continuado de asociación para delinquir especialmente agravado, un delito de tráfico interno de armas de fuego y municiones y un delito de porte o tenencia de armas”. Por estos delitos deberá cumplir tres años y ocho meses de penitenciaría.

Asimismo, la Justicia dispuso la confiscación y decomiso del dinero, vehículos, bienes y objetos incautados durante las actuaciones, entre ellos armas y municiones.

La resolución judicial cierra una etapa de una investigación que comenzó a tomar forma durante 2025 y que demandó meses de tareas de información, inteligencia y vigilancia por parte de los investigadores sanduceros.

ONCE ALLANAMIENTOS Y OCHO DETENIDOS

El antecedente directo de Shadow II se remonta a agosto de 2025, cuando efectivos de la Jefatura de Policía de Paysandú realizaron un amplio operativo que comprendió 11 allanamientos simultáneos en Paysandú, Montevideo y Tacuarembó.
Como informara exclusivamente EL TELEGRAFO, el procedimiento permitió incautar más de un centenar de municiones de diferentes calibres, armas de fuego, dinero en efectivo en moneda nacional y extranjera, mercadería en infracción aduanera, cigarrillos, teléfonos celulares y otros efectos considerados de interés para la investigación.

También fueron ubicados equipos de comunicación, entre ellos comunicadores portátiles, sistemas de videovigilancia y un DVR, además de una camioneta de alta gama que ya había sido interceptada anteriormente transportando mercadería de contrabando.
La magnitud del procedimiento llevó a profundizar las actuaciones y permitió establecer diferentes niveles de participación entre las personas investigadas. Algunas fueron condenadas por delitos relacionados con el contrabando y la asociación para delinquir, mientras que otras fueron formalizadas y quedaron sometidas a medidas cautelares mientras continuaba el proceso.

La investigación permitió además avanzar sobre una estructura de carácter familiar que, según las actuaciones policiales y judiciales, mantenía conexiones con distintas maniobras vinculadas al ingreso y comercialización ilegal de mercadería, así como con armas y municiones.

MÁS CONDENAS EN JULIO

La causa tuvo un nuevo avance el 24 de julio de 2026, cuando resultaron condenados D.P.C.G. y N.M.C.G., por delitos vinculados al contrabando, asociación para delinquir, tráfico interno de armas y municiones y receptación, correspondiendo a cada uno distintas penas de acuerdo con la participación atribuida.
De esta manera, quedaba pendiente la situación procesal de Camissa Enciso, quien había permanecido sometido a una medida cautelar de prisión preventiva desde agosto, aguardando la culminación de las actuaciones judiciales. En las últimas horas se concretó finalmente la instancia que determinó su responsabilidad penal y la pena de penitenciaría.

INVESTIGACIÓN QUE LLEVÓ MESES

Las actuaciones estuvieron a cargo del Área de Investigaciones de la Jefatura de Policía de Paysandú, a través del Departamento de Hechos Complejos, con intervención de la Fiscalía Departamental de Primer Turno y posterior actuación del Juzgado.
Con la condena de Camissa Enciso, la Justicia completa una nueva etapa derivada de Shadow II, una investigación que durante más de un año fue avanzando sobre una estructura familiar y sus presuntas actividades ilícitas vinculadas principalmente al contrabando y al tráfico interno de armas y municiones.
El caso había adquirido especial relevancia dentro del trabajo desarrollado por la Policía de Paysandú contra organizaciones dedicadas a actividades ilícitas en la zona de frontera y sus conexiones con otros puntos del país.

DE LA RECORDADA “MAFIA DEL RIO”

Atilio María Camissa Enciso es un viejo conocido de las fuerzas del orden y su nombre aparece ligado a investigaciones por contrabando y narcotráfico desde hace más de dos décadas. En el ambiente delictivo fue señalado como uno de los referentes de la denominada “Mafia del Río”, una estructura con ramificaciones nacionales y extranjeras y fuertes vínculos familiares en Paysandú. Tras los asesinatos de Pedro Miguel Arguet, “El Oveja”, en 2006, y de Julio César Romero Arguet, “El Pichulo”, acribillado de diez disparos en San Félix en 2019, Camissa quedó identificado como una de las figuras centrales del clan.

Sus antecedentes se remontan a antes del año 2000 y, entre otros episodios, en 2004 fue detenido en Montevideo por el ingreso de contrabando desde Argentina a través del río Uruguay. Cuatro años después, en el marco de la Operación Surubí, volvió a quedar en el centro de una investigación por una red que utilizaba embarcaciones para trasladar droga y mercadería entre Salto y Paysandú. En aquel procedimiento fueron incautados vehículos, motos, armas, embarcaciones y dinero, mientras que la entonces DGRTID lo había señalado como presunto líder de una organización dedicada al ingreso de pasta base al país.

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