El cuerpo siempre habla: invitación a mirar la salud desde otro lugar

Días pasados, en el auditorio Miguel Ángel Pías de Casa de Cultura, se realizó una charla gratuita dirigida a todo el público, en la que tres especialistas plantearon escuchar al cuerpo, que muchas veces expresa aquello que no logramos escuchar: salud, emociones y estilo de vida desde una mirada integral, donde la persona vuelva a ocupar el centro de la atención. ¿Y si detrás de un síntoma hubiera algo que nuestro cuerpo está intentando decirnos? Fue la pregunta planteada para comenzar la jornada.

“La genética predispone, el entorno determina”

El primer expositor fue el Dr. Erick Martínez, doctor en Medicina, cirujano con posgrado en Obesología y Dietética y posgrado en Psiconmunoendocrinología, y posgrado en Bioética y Derecho Internacional. Inició su segmento con un breve recuento de la historia, aplicando sencillas estrategias cuerpo – mente, permitiéndole a los asistentes poder contemplar, vivenciar y asimilar desde una perspectiva sencilla y a la vez abarcativa. “La evolución que hemos transitado no responde únicamente a la predeterminación genética, sino también de cómo hemos podido adaptarnos de la manera más conveniente al entorno. La biología aún no ha podido adaptarse a la velocidad de la tecnología”.

Aseguró que “curar es ir a la causa”, la medicación apaga el síntoma y el ir consultando a distintos especialistas tiene como resultado una mesa de luz repleta de diferentes medicamentos para distintos síntomas, que tal vez no todos son necesarios, y eso sucede porque no hay una mirada integral de la persona por parte de la medicina.

Estudios “han demostrado que dependiendo de la calidad de nuestra alimentación, la implementación de alimentos de diversa índole, calidad, y sobre todo el consumo de carbohidratos junto a determinados tipos de fibra, nos ha predispuesto a lo largo de nuestras vidas a estar protegidos o a tener una mayor tendencia a desarrollar enfermedades que hoy por hoy diezman a nuestras sociedades, como lo son: la resistencia a la insulina, diabetes, hipertensión arterial, síndrome metabólico, y todas ellas teniendo como denominador común una situación patológica grave, y muy desconsiderada en la consulta médica hoy día”.

“La enfermedad es el síntoma; la persona, el diagnóstico”

El Dr. Jesús Costa, doctor en Medicina con posgrado en Homeopatía, en Psiconeuroinmunoendocrinología y Máster en enfermedades autoinmunes, también se refirió a la necesidad de avanzar hacia una medicina integrativa, en la que el centro de atención sea la persona y no solamente la enfermedad. Su propuesta invitó a cuestionar el viejo paradigma en el que muchas veces el diagnóstico y el medicamento ocupan el lugar central, para incorporar una mirada más amplia: no solamente preguntarnos qué enfermedad tiene una persona, sino qué le está pasando a esa persona para que su organismo haya perdido su equilibrio. Desde esta perspectiva, la enfermedad no es vista como un enemigo al que hay que combatir, sino también como una señal que merece ser escuchada y comprendida.

“¿Qué necesita esa persona para recuperar su equilibrio? ¿Cómo influyen su historia, sus emociones, sus hábitos, su alimentación, sus vínculos, sus creencias y su relación con el entorno?”, son algunas de las preguntas que propuso para comprender el proceso de salud y enfermedad. Una medicina centrada en la persona. “Esta filosofía es la que dio origen a Medicina Biológica Vitalista, una clínica integrada por profesionales de diferentes disciplinas de la salud, entre ellos médicos, psicóloga, nutricionista, osteópata y profesional de medicina china”. Esto significa mirar a cada individuo como un ser único, con una historia y una realidad particular, entendiendo que no existen solamente enfermedades aisladas, sino personas que atraviesan procesos de salud que pueden estar condicionados por múltiples factores. La medicina no busca únicamente intervenir sobre el síntoma, sino acompañar a la persona en la búsqueda de aquellos factores que pueden estar afectando su equilibrio.

En ese camino adquieren relevancia aspectos que muchas veces quedan fuera de una consulta convencional: la biografía, las emociones, la alimentación, el descanso, los vínculos, las creencias, el estilo de vida y la relación con la naturaleza.

“El cuerpo siempre lleva la cuenta”

Otro de los momentos destacados de la charla estuvo a cargo de la psicóloga Sabrina Cardozo, Biodecodificadora Biológica y Programadora Neurolingüística, quien puso el foco en el mundo emocional y en la necesidad de aprender a escuchar las señales que muchas veces ignoramos. Con la frase “el cuerpo siempre lleva la cuenta”, invitó a reflexionar sobre aquellas emociones que no expresamos, aquello que callamos, las situaciones que sostenemos durante demasiado tiempo y la dificultad que muchas veces tenemos para detenernos y escucharnos. Porque el cuerpo también puede expresar aquello que las palabras no consiguen decir. Todo conflicto emocional que no se expresa se imprime en nuestra biología.

Cardozo destacó además la importancia de construir una vida con sentido y propósito, recordando que cada persona tiene un papel activo en la transformación de su propio camino.

Volver a escuchar

La propuesta de “El cuerpo siempre habla” dejó abierta una reflexión que trasciende cualquier disciplina médica: quizás uno de los grandes desafíos de la salud actual sea aprender nuevamente a escuchar. Escuchar al cuerpo antes de que tenga que gritar. Escuchar las emociones antes de que se conviertan en malestar. Escuchar nuestras necesidades antes de que el agotamiento nos obligue a detenernos. Y comprender que cuidar la salud no significa únicamente tratar una enfermedad cuando aparece, sino también generar las condiciones para vivir con mayor equilibrio y bienestar.

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