La Lista 3 Alternativa Docente plantea reforzar los apoyos para la inclusión, asegurar equipos docentes completos desde el comienzo de los cursos, revisar mecanismos de titulación y ampliar la autonomía de maestros y profesores. En entrevista con EL TELEGRAFO, Mónica Acuña, de Paysandú, y Silvio Previale, de Salto, integrantes de la propuesta que competirá en las elecciones de representantes docentes del Codicen, sostuvieron que buscan llevar al organismo planteos surgidos de la experiencia en los distintos subsistemas de la ANEP.
Acuña explicó que el sector participa por segunda vez y se presenta como una opción independiente de las estructuras sindicales. “Esta es la segunda elección en que estamos participando en movimientos que no pertenecen a lo sindical”, señaló. Agregó que en 2021 ya habían comparecido con la Lista 3 y que ahora lo hacen como Alternativa Docente, “justamente marcando la alternativa frente a las propuestas sindicales”. La lista tiene como titulares a Alejandra Clavijo y a Acuña y reúne docentes de distintos subsistemas y departamentos.
Previale sostuvo que aun cuando los representantes electos sean minoría dentro de un Codicen de cinco miembros pueden incidir con planteos fundamentados. “No necesariamente se tiene que ser mayoría para poder poner una propuesta coherente y concreta en un órgano colegiado”, afirmó. También marcó un límite a las promesas. “Lo que sí sabemos es qué no podemos hacer, y ninguno de los cinco miembros puede hacerlo, es por ejemplo prometer más sueldos. Pero el resto de las propuestas siempre se pueden poner sobre la mesa”.
Uno de los ejes es el bienestar docente. “Queremos trabajar la salud de los docentes, su bienestar. Sabemos que hay carencias, sabemos que hay elementos para mejorar”, expresó Previale. Acuña vinculó ese punto con la educación inclusiva. “Cada vez más en nuestras aulas estamos recibiendo niños que deben ser incluidos. Hay muchos docentes que no cuentan con las herramientas para poder hacerlo, entonces necesitan mayor acompañamiento y mayores recursos”.
Entre las respuestas concretas mencionó “más maestros de apoyo dentro de las aulas” y grupos con duplas docentes. La candidata se refirió a alumnos con diferentes diagnósticos o discapacidades que concurren a escuelas comunes. Previale agregó el caso de estudiantes sordos que continúan en liceos comunes y requieren intérpretes de lengua de señas. “Ese tipo de cosas se puede trabajar, se puede poner sobre la mesa, se puede mejorar”, sostuvo.
Otra preocupación es que los cursos comiencen con equipos docentes completos, especialmente en Secundaria, Educación Técnico Profesional y Formación en Educación. Previale rechazó que toda vacante pueda explicarse por falta de profesores. “A veces se dice que no hay docentes. Sí los hay, el problema es que la estructura que tenemos actualmente impide que ciertos docentes ocupen los cargos”, afirmó. Señaló que la elección fraccionada de horas y la composición de horarios pueden dejar asignaturas sin cubrir durante los primeros meses.
Los candidatos también cuestionaron el mecanismo de reconocimiento de titulación para docentes que trabajan desde hace años sin título formal. Previale sostuvo que quienes ingresan como idóneos deben tener una vía para completar su formación. “Estoy de acuerdo con que ese docente que está trabajando como docente reciba un mecanismo para obtener su formación docente”, dijo. Acuña añadió que debería articularse el conocimiento disciplinar acumulado con formación pedagógica, didáctica y psicológica. “No es que no se formen, sino que sea una formación realmente auténtica”.
AUTONOMÍA DOCENTE
Frente a la pérdida de interés de parte de los estudiantes, ambos defendieron una enseñanza con mayor capacidad de adaptación. Previale sostuvo que se trabaja con alumnos del siglo XXI, capaces de contrastar desde un teléfono lo que escuchan en clase, y que los programas ya ofrecen márgenes que no siempre se aprovechan. “A veces no hay necesidad de cambiar los programas porque los programas tienen la suficiente flexibilidad como para que el docente trabaje en su aula generando el interés y la participación de los estudiantes”, precisó.
Para Acuña, eso requiere autonomía real. “El docente tiene que tener libertad de cátedra, pero tiene que tener libertad de cátedra real”, afirmó. Advirtió que debe estar acompañada por formación. “Para que el docente tenga autonomía realmente, para que se sienta responsable de esa autonomía, necesita tener formación, porque tiene que tomar decisiones”. También defendió que pueda seleccionar y jerarquizar contenidos, con una guía, de acuerdo con las necesidades de sus alumnos.
Las elecciones serán el 3 de octubre. Acuña y Previale remarcaron que el voto docente es obligatorio y expresaron preocupación por el desconocimiento que, según observaron durante sus recorridas, todavía existe sobre el proceso. “Necesitamos que los compañeros elijan”, sostuvo Acuña, quien pidió votar por alguna de las listas aunque no sea la suya antes que anular o sufragar en blanco. Los representantes electos tendrán un mandato de cinco años y participarán en decisiones que alcanzan al conjunto de la ANEP.


Sé el primero en comentar