José Pereyra, director del BPS en representación del sector empresarial, dejará el cargo en diciembre tras cinco años de gestión. En entrevista con EL TELEGRAFO durante una de sus últimas recorridas por el Interior, fue contundente sobre los problemas del organismo: "La gente no hace lo que se le ordena, hace lo que se le controla. Y ahí en el BPS hay descontrol, que nadie controla nada". Planteó "rever todo lo que hace el BPS" y trasladar funciones a organismos especializados, como la vivienda al Ministerio correspondiente y la salud a quienes realmente saben de salud.
Cuestionó que el organismo administre "un tercio, un cuarto del dinero del país" sin la atención que merece: "Uruguay está de espaldas al BPS". Entre los señalamientos concretos mencionó complejos habitacionales con viviendas deterioradas y otras sin entregar pese a estar prontas; cinco centros de salud que operan "sin saber de salud"; y un sistema de préstamos para jubilados con un déficit acumulado de 61 millones de dólares. También destacó el proyecto de ley sobre deudas empresariales, que abarca unos 40.000 empresarios y busca aliviar multas, moras e intereses sin condonar el capital.
Pese al diagnóstico crítico, Pereyra se despide con optimismo: "El día que los partidos políticos, las gremiales, los sindicatos y los jubilados se tomen en serio el BPS, vamos a tener un verdadero ámbito de seguridad social". Su balance personal pone el acento en las recorridas por el país: "Es indescriptible la sensación de ayudar a otros. Ese tipo de cosas, de sentir que sos útil para otros, nunca la sentí en ningún ámbito de la vida".

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