Los reyes del palo en la rueda, del cuanto peor mejor, de no votar el alojamiento para los estudiantes universitarios, de no votar 50 millones después de la pandemia, ahora exigen que se vote su Rendición de Cuentas. ¡Qué tupé! Utilizan a los niños como rehenes poniendo una zanahoria de 31 millones para la niñez que perfectamente se puede solucionar por fuera al igual que los trescientos policías más, cuando no se han llenado las vacantes.
Ellos que no votaron nunca un presupuesto, ni una rendición de cuentas acusan de irresponsabilidad. Y no porque estuviera asegurada mayoría de tipo alguno que garantizara gobernabilidad, ya que la Coalición Republicana se conformó en las elecciones del año 2019 mientras que desde el año 85 no votaron jamás una rendición de cuentas ni un presupuesto.
Resulta que ahora se rasgan las vestiduras porque no se les vota una Rendición de Cuentas cuando se les votó el presupuesto al principio del período, y lógicamente porque se le votó es que estamos en todo nuestro derecho de no votar una rendición de cuentas que no cumplió con las expectativas, que dilapidó, que despilfarró, que como frutilla de la torta propone mejoras salariales con nombre y apellido como el de Fabiana Goyeneche que se la ha pasado de viaje y en comisión.
De última si alguna mejora en temas puntuales es necesario, perfectamente se puede lograr por otras medidas que tendrán el respaldo necesario. Pero de ahí, a votarles en general una pésima gestión cuando inclusive de acuerdo a las encuestas están siendo duramente castigados por la población, ni ahí. Por más que pretendan salir a victimizarse con la astucia del mentiroso contumaz que los caracteriza.
Siguen aplicando la técnica que les ha dado ciertamente rédito electoral en su forma de hacer política sucia de mentir mil veces que algo quedará. Por esto es que hay que desmentir esta clase de cosas dos mil veces si es necesario, para que la población no se quede con una foto del relato de la mentira frenteamplista.
Yo exhorto a la población y en especial a quienes votaron engañados este gobierno, a que no se queden con un relato mentiroso y hagan memoria, para no tropezar dos veces con la misma piedra. Piedra que se llama FA y que pone por encima de todo a la barra enceguecida y aplaudidora, acordándose de la ciudadanía un año antes de las elecciones.
Además, tampoco pueden decir, como si no fuera suficiente con todo lo expresado sobre esta Rendición de Cuentas, que no estaba garantizada la mayoría parlamentaria a la hora de su votación.
Al mejor estilo de los viejos tiempos más allá de ser rivales por el poder, volvieron a ser aliados milicos prodictadura, tupas y comunistas, como supieron serlo conspirando en contra de la democracia y la república ciertas células encriptadas dentro de la fuerza militar y política con fines espurios, más allá de sus desavenencias particulares.
La declaración anticipada de no votar la Rendición de Cuentas fue acertada ya que se debía dar una señal clara a la población sobre el despilfarro frenteamplista. Que necesidad de andar con “gre gre para decir Gregorio”. El que avisa no traiciona.
Javier Pizzorno
Edil del Partido Nacional


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