Linternas, en HBO Max

Sí, otra serie de superhéroes. ¿Ya son muchas no? Tal vez, pero Linternas tiene tanto para despegarse de lo que han sido hasta el momento todas las demás que vale la pena recomendarla.

Para empezar, sus creadores le han sacado muchísimo de lo “fantástico” que podría llegar a tener una serie sobre el personaje de Linterna Verde. ¿Entonces en qué quedamos?, pueden preguntar los fanáticos. Y tendrían su parte de razón. Los que de niños y adolescentes leímos en las historietas las aventuras de Linterna Verde sabemos que, de todos los superhéroes es el que tiene más de fantástico, sus historias se desarrollan más en el terreno de la ciencia ficción que ningún otro de sus colegas.

A ver, Superman es, directamente un extraterrestre, pero todo lo que le sucede le sucede en la Tierra, el elemento extraño, el alien si se quiere, es él mismo. Iron Man es producto de la ciencia y los millones, Batman es un vengador nocturno con raíces muy realistas, la Mujer Maravilla sale de su isla para venir a nuestro mundo a ordenar las cosas y así podemos seguir y seguir tejiendo relaciones entre prácticamente todos los superhéroes y la “realidad”.

Pero Linterna Verde, si bien es un común y corriente ser humano al que le cae en suerte poseer un anillo que le otorga poderes, es un guardián intergaláctico que no solo está siempre luchando contra extraterrestres, sino que casi siempre lo hace en el territorio de ellos, o sea planetas alejados de la tierra o directamente, el espacio. Eso sería entonces lo que quienes conocíamos al personaje pensamos que veríamos en la serie.

Pues no, lo que vemos es a un ya veterano Linterna “enseñando” a quien lo va a sustituir todo lo que tiene que saber para pasarle el anillo. Las comillas tienen que ver porque si de “enseñanzas” alternativas hablamos las de esta serie les ganan a todas. Ambos no se llevan bien pero se necesitan, con ecos de las series y películas de “compañeros” que han conformado ya una tradición tanto cinematográfica como televisiva. Las calles de San Francisco, El agente de Cipol, Cagney & Lacey, Arma mortal, True detective y una larga lista de ficciones en las que dos que no pueden ser más diferentes tienen que unirse para combatir un mal mayor que el llevarse tan mal como se llevan.

Y en Linternas es mucho más eso lo que vemos que peleas con extraterrestres o escenas de acción donde los poderes del anillo lo resuelven todo. De esta manera, la serie puede ser atractiva para los no iniciados en el género, que es en realidad lo que sus creadores buscan. No por algo algunos de ellos vienen de hacer series como Black Mirror, Games of Thrones, Los Sopranos o Roma, es decir, la crema de la televisión de las últimas décadas.

Por supuesto que toda esa idea tiene sus puntales en Aaron Pierre como el “discípulo” y Kyle Chandler como el “maestro”. Dos actores con una química y un carisma únicos que parecen más hechos para una trama policial que para una de superhéroes, que eso es lo que es el programa, después de todo. Ahora bien, respecto al público que ha seguido la serie hay que pensar que no es obviamente el fanático del género que seguramente se sentirá defraudado ante la falta de acción sobreproducida que siempre ofrecen estas ficciones, ni tampoco el que quiere ver algo totalmente alejado de las tramas superheroicas ya que, en algún porcentaje, algo de eso también tiene.

El público que ha convertido la serie en un éxito (ya se anunció su segunda temporada) es o bien el fan que acepta cambios, o el ajeno que se banca que, en algún momento, la historia se vuelva fantástica. Es decir, gente con la cabeza abierta a propuestas diferentes. No todos somos tan conservadores después de todo.

Es así como Linternas entonces, después de tantas y tantas series y películas de superhéroes, ha encontrado un camino nuevo, algo que podía parecer imposible a esta altura. Lo que no es poco.
Fabio Penas Díaz

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