
Los ediles nacionalistas Andrés Silva Gallardo y Luciana Osaba presentaron en la Junta Departamental un proyecto para establecer el silencio administrativo positivo en los trámites ante la Intendencia de Paysandú, una figura que permitiría que, si la administración no responde una petición dentro de determinado plazo, el planteo sea considerado aceptado.
Silva Gallardo explicó que el objetivo es "dotar de un efecto al silencio de la administración", en el marco de la modernización del Estado. El proyecto establece el silencio positivo como regla general cuando, en un plazo de dos meses, no se adopte resolución sobre una petición de un administrado, aunque aclaró que el plazo "es arbitrario" y puede modificarse.
El edil recordó que la figura "no es nueva" y que Maldonado incorporó recientemente una herramienta similar, a diferencia del criterio actual de la denegatoria ficta.
Los ediles sostienen que "el silencio administrativo es inadmisible en el Estado de Derecho contemporáneo". La iniciativa pasará a estudio de la Comisión de Legislación.
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