La lluvia que comenzó a caer sobre Paysandú pasadas las 23 del viernes sembró incertidumbre entre quienes aguardaban la llegada del papa León XIV. A pocas horas del acontecimiento, ya había peregrinos esperando frente a los accesos al Parque París Londres. Pero la lluvia cesó y, bajo un cielo encapotado, la ciudad comenzó a vivir una jornada que quedará incorporada a su historia. Más de 20.000 personas, según estimación propia, llegadas desde Uruguay y países vecinos, participaron de una celebración que tuvo como protagonista al primer papa que visitó Paysandú.
La lluvia se extendió durante unas dos horas y después dio paso a lloviznas esporádicas. Los preparativos estaban terminados, las medidas de seguridad en funcionamiento y cientos de personas se disponían a esperar durante la madrugada para ingresar al parque y conseguir una ubicación cercana al pontífice.
Desde aproximadamente la una comenzaron a ingresar por el puente internacional General Artigas ómnibus y minibuses con peregrinos procedentes de Argentina, en un movimiento que se extendió hasta alrededor de las cuatro. Conforme al operativo previsto, avanzaron por Bulevar Artigas hasta José de San Martín, donde descendieron los pasajeros para continuar hacia la celebración.
Cuando llegó la hora de apertura al público, la lluvia había cesado. El cielo permanecía cubierto, pero las condiciones permitían desarrollar las actividades sin mayores inconvenientes.
UNA MULTITUD BAJO EL CIELO ENCAPOTADO
Con el avance de la mañana, el parque comenzó a recibir una multitud de familias, grupos parroquiales, religiosos, jóvenes y personas mayores, muchos llegados desde lugares distantes.
La espera estuvo acompañada por momentos musicales, entre ellos la interpretación del tema compuesto especialmente para la visita papal, a cargo de Lucas Sugo y Catherine Vergnes, junto a unos cien coreutas.
Mientras tanto, se mantenía desplegado un importante operativo de seguridad, acorde con la condición de jefe de Estado del pontífice. La vigilancia incluyó personal especializado, efectivos en puntos estratégicos y francotiradores encargados de la cobertura del área.
DOS AVIONES PARA EL TRASLADO PAPAL
El traslado del pontífice desde Montevideo estuvo a cargo del Escuadrón Aéreo N.º 3 (Transporte) de la Fuerza Aérea Uruguaya, que utilizó dos aeronaves Embraer C-120 Brasilia, identificadas con las matrículas FAU 550 y FAU 551.
León XIV viajó a bordo del FAU 550 acompañado por parte de su comitiva, mientras los restantes integrantes de la delegación lo hicieron en el FAU 551.
A las 9.47, la aeronave que transportaba al papa aterrizó en el aeropuerto de Paysandú, donde fue recibido por el intendente Nicolás Olivera. Por primera vez un sucesor de Pedro llegaba a territorio sanducero, concretando una visita que había movilizado a instituciones públicas, organizaciones religiosas y cientos de voluntarios.
A las 10.01, León XIV arribó al Parque París Londres y apenas un minuto después, a las 10.02, ascendió al papamóvil para recorrer parte del predio y saludar a los asistentes. Fue uno de los momentos más esperados. Miles de personas pudieron contemplarlo mientras avanzaba entre los sectores habilitados, en un contacto cercano con quienes habían aguardado durante horas.

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