La 24ª Jornada Anual de la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC), realizada durante este jueves con la presencia de alrededor de 1.000 personas en el predio de la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú (Arefp), permitió conocer los avances en la investigación del manejo nutricional en el ganado de carne, y fundamentalmente, la necesidad de hacer un ajuste fino para mejorar el margen del negocio.
La UPIC cumple 25 años de existencia. Y la ganadería uruguaya ha evolucionado, desde el punto de vista productivo, “muy favorablemente durante ese período”, manifestó el ingeniero agrónomo Álvaro Simeone, director de la UPIC. Cuando se hace el “cierre de carpeta de la Estancia Uruguay”, vemos que la producción total de carne expresada como kilo de peso vivo por hectárea del “ciclo completo” pasó de 50 kg. a 90 kg. por ha. Además, esa productividad se ve reflejada, no solamente en términos cuantitativos (en los últimos 20 años la faena de novillos aumentó 30%), sino también en términos cualitativos”, dijo el profesional. Para el investigador y docente de la Estación Experimental Dr. Mario A. Cassinoni (Eemac) de Facultad de Agronomía, “si comparamos la ganadería del año 2002 con la del 2022 vemos que en ese período hubo una significativa reducción en la edad de faena de los novillos ya que los novillos menores a 3 años pasaron de ser del 36 a ser el 70% de la faena de esa categoría”.
Por otra parte, en los últimos 10 años “hubo un aumento del peso de faena de los novillos de casi 20 kilos. Todo ese crecimiento de la producción se hizo en un contexto de reducción de la superficie de pastoreo ganadero, ya que la misma pasó de casi 16 millones de hectáreas en la década del 90 a aproximadamente 14 millones de hectáreas en la actualidad, y la superficie de pasturas sembradas y mejoradas ha permanecido más o menos estable en torno a 2,7 millones de hectáreas”.
Simeone sostiene que “cuando miramos toda esa información junta nos podemos preguntar lo siguiente: ¿Cómo es posible que se haya dado un aumento en la producción total y en los indicadores de eficiencia, con menos área de pastoreo total y más o menos la misma cantidad de mejoramientos? Si bien puede haber muchos factores que permitirían explicar ese fenómeno, desde nuestro modesto punto de vista consideramos que la alimentación a corral fue el factor explicativo de esa mejora productiva. Existe ciertamente un dato objetivo que podría dar soporte a esta interpretación y es que, en la actualidad, casi el 30% de los novillos faenados provienen de corrales de engorde”.
Ahora bien, el investigador aclara que “la incorporación de alimentos concentrados a través de la suplementación y la alimentación a corral, ha constituido un paso importante que ha caracterizado la evolución del proceso de adopción tecnológica durante los últimos treinta años en el país. No obstante, para seguir mejorando en el proceso de producción ganadero a nivel nacional, sería necesario entrar en una fase de ajuste nutricional”.
Hasta ahora el proceso productivo, fundamentalmente en la fase de recría y engorde “ha estado caracterizado por un componente de agregar nutrientes a través de los alimentos concentrados, pero quizás sea necesario ahora comenzar una etapa de sintonía fina nutricional bajo la interrogante de qué es lo mejor agregar, pasando de la búsqueda de la eficacia a la eficiencia”.
Ajustando la nutrición
Atendiendo a este enfoque es que el equipo técnico de la UPIC ha creído conveniente titular a la 24ª Jornada Anual “Ajustando la nutrición del ganado a pasto y a corral para aumentar el margen del negocio ganadero”.
El primer capítulo “Caracterizando la productividad y utilización de los cultivos forrajeros anuales en la UPIC”, está dedicado especialmente a la recría e invernada sobre pasturas sembradas, donde el ajuste nutricional pasa por mejorar el conocimiento sobre la producción y utilización de las mismas, en particular aquellas basadas en materiales nuevos.
Se incluyen en este capítulo dos artículos. En el primero de ellos, bajo el título “Efecto de la oferta de forraje en el manejo del pastoreo de raigrás Jack sobre la performance invernal de terneros Hereford”. Ayer se presentó información para una variedad nueva de raigrás. La misma constituye un insumo clave a la hora de definir la estrategia productiva a llevar adelante, ya sea basada en altas cargas para aumentar la receptividad de la pastura, o bien dirigida a maximizar la tasa de ganancia individual.
El segundo artículo, titulado “Productividad de verdeos de invierno y verano en la UPIC”, presentó información nueva del proyecto “Cuatro estaciones en la UPIC”, que se lleva a cabo con la colaboración de la empresa Gentos.
En el segundo capítulo, titulado “Ajustes en el manejo nutricional en el corral de engorde”, se presentaron tres artículos. El primero de ellos, bajo el título “Utilización de aditivos nutricionales en el engorde a corral: ¿es posible sustituir la monensina?”, aporta información sobre el uso de levaduras y aceites esenciales como potenciales sustitutos de la monensina. El área de utilización de aditivos nutricionales alternativos a la monensina ha sido abordada en la UPIC en los últimos dos años en la recría a corral tanto en terneros de destete precoz (DPC1) como en terneros de destete convencional (ADT2).
La información presentada en este artículo sobre su efecto en el engorde a corral, completa el abordaje de este ajuste nutricional asociado a la utilización de aditivos en la alimentación a corral. En el segundo artículo del Capítulo 2, titulado “Evaluación nutricional del grano de lupino en el engorde a corral”, se cuantifica el efecto sobre la eficiencia de conversión y calidad de carne de sustituir un cereal como fuente de energía por un alimento nuevo en el mercado nacional como lo es el grano de lupino.
La información presentada constituye un aporte técnico a la hora de realizar un ajuste nutricional en la formulación de una dieta para animales terminados a corral. Por último, no por ello menos importante, en el tercer artículo se presenta un novedoso sistema de pesaje automático del ganado en el corral, utilizando balanzas “inteligentes” en base a un método donde el animal se “pesa solo”, aportando información en tiempo real, lo cual constituye una importante herramienta para el ajuste de dieta y para la proyección de embarques a faena.

