“El servicio de Cirugía Mayor Ambulatoria (CMA) en el Hospital viene funcionando muy bien”, evaluó el Dr. Gonzalo Deleón Lagurara, jefe del Servicio de Cirugía del Hospital Escuela del Litoral, tras más de un año de ejecución del programa, en el que se han intervenido alrededor de 120 pacientes. Además, se lleva adelante un estudio de costos de CMA, que permite visualizar hasta el momento un ahorro en recursos del entorno de los 30 mil dólares, un ahorro en camas, así como la mayor comodidad de los pacientes que pueden retornar a sus hogares el mismo día de la intervención.
En su visión, ha sido fundamental “la selección muy afinada de los pacientes”, ya que deben cumplir con una serie de requisitos para poder acceder a la CMA, como por ejemplo “que no tengan enfermedades importantes, que no tengan descompensaciones, no pueden vivir a más de 70 kilómetros del centro asistencial, tienen que tener locomoción, tienen que tener continencia familiar las primeras 48 horas”. Luego “se lo contacta telefónicamente y a la semana en forma presencial en la policlínica”, indicó.
“Lo más importante de esto es que no hemos tenido reingreso” tras estas intervenciones, sostuvo, mencionando que excepto en dos casos, uno que se debió quedar de noche en el Hospital, porque la intervención tardó más tiempo del previsto –ya que durante la cirugía hubo hallazgos de cálculos en otros conductos biliares– y otro paciente que ingresó por una complicación médica –una trombosis en una pierna–, “todos los demás se han hecho en forma ambulatoria”.
Acerca del procedimiento, explicó que “hemos armado un circuito muy interesante; llega el paciente a sala de operaciones directamente, se cambia, entra” y tras la operación, “en la Unidad de Recuperación Anestésica” permanece durante 3 o 4 horas. “Cuando tolera líquidos, tiene el dolor controlado y orina, el paciente puede ser dado de alta, se viste en el mismo vestuario donde dejó sus pertenencias y sale operado caminando a su domicilio”, describió.
“Somos muy estrictos en la selección en cuanto a la edad, a las condiciones del paciente”, reafirmó, aclarando que en este programa son prioritarias “dos cosas que no pueden sufrir, una la calidad de asistencia y, otro, la seguridad; hay que darle la seguridad al paciente de que se puede ir a su casa luego de una operación mayor”.
Concretamente en CMA se realizan “colecistectomía, hernias de la pared abdominal y eventraciones”, especificó.
CIFRAS QUE IMPACTAN
Desde mayo del 2022 cuando se inició el programa, hasta hoy “se llevan más o menos 120 cirugías”, puntualizó a EL TELEGRAFO el Dr. Alfonso Rossi, integrante del equipo médico de la CMA en el HEL, quien realiza un estudio de los costos de este programa. De este análisis, explicó que en lo que se refiere a la cirugía específicamente, es lo mismo que en una intervención convencional, pues “los cuidados inmediatos son los mismos”, la diferencia se registra en “el día de internación previo, el costo de camas, que es un recurso muy importante para el hospital, y el costo del día posterior de la cirugía”, ya que “normalmente un paciente que se opera por la vía convencional, se interna el día antes, se opera y se va el día después, entonces, eso involucra la noche anterior, el mediodía, la noche y el almuerzo del día después”, mientras que “el paciente de cirugía ambulatoria ingresa a las 7 de la mañana y se va a las 4 o 5 de la tarde; se ahorran dos noches de camas. Ese es el ahorro más grande”, puntualizó.
En lo que respecta a costos, aunque “no está exactamente estipulado, pero para tener una idea”, aclaró, en cifras aproximadas, “un paciente del Hospital operado por cirugía común cuesta alrededor de los 10.000 pesos y un paciente operado por ambulatoria cuesta alrededor de 300 pesos más el turno de enfermería”. En base a este estudio, “más o menos el ahorro de la primera tanda de pacientes –que fueron 60–, le generaron un ahorro de alrededor de los 15 mil dólares por internación”, por lo que ahora, “podemos decir que se ahorraron” en el entorno “de los 30 mil dólares por esos 120 pacientes que se operaron al momento.
Otro de los aspectos destacados, y que surgen del estudio, es que “se logró en algunos meses en algunas patologías llegar al 100% de ambulatorización”, apuntó, entendiendo que “esa es a la tendencia que hay que ir; hay que preguntarse en vez de si se puede operar por CMA, ¿por qué no se podría operar por CMA? Eso es lo que habría que lograr”. En ese sentido, indicó que paulatinamente se fue aumentando el número de intervenciones por CMA.
Entre los beneficios, destacó además el que “se logró una reducción en la lista de espera de pacientes”, indicando que en estas patologías que se pueden intervenir en CMA, “hoy estamos alrededor de los 30 pacientes” en espera, lo que para Salud Pública es un número “muy bajo”, valoró.
Finalmente, explicó que “se hace una encuesta de satisfacción de los pacientes”, en base a la que se puede resaltar lo que significa principalmente para “las madres con hijos, que es donde más impacta, porque ingresa a las 7 y a las 5 de la tarde está en su casa”, por lo que su ausencia del hogar es comparable a “una jornada laboral”.

