La urbanización de parte de Nuevo Paysandú, anunciada ayer en el Liceo 6, necesitará de poco menos de 5 millones de dólares. “Será la obra más grande de urbanización en la historia de Paysandú en términos económicos de la Intendencia”, dijo el intendente Nicolás Olivera.
La urbanización se realizará entre la paralela a la Avenida de las Américas, avenida Roldán, María Ustia de Goya y Saladero Santa María. Incluirá dos avenidas, una rotonda, 16.583 metros lineales de cordón cuneta, 49.450 metros cuadrados de tratamiento bituminoso doble, 13.723 metros cuadrados de carpeta asfáltica, 1.157 metros de tubería de macro drenaje de 1,5 metros de diámetro, 3.073 metros de tubería de micro drenaje de 600 y 730 milímetros, 88 bocas de tormenta y cámaras de drenaje y 284 luminarias. También se construirá una ciclovía de 700 metros y en una segunda etapa una estructura deportiva multipropósito en un predio perteneciente al Ministerio de Defensa Nacional. En Avenida de las Américas y Saladero Santa María se construirá una rotonda y la paralela será transformada en una avenida hasta Roldán, mejorando el ingreso a la ciudad de Paysandú. Monseñor Nicolini será también avenida para mejorar la circulación interna en el barrio. El costo total de la obra será de 195.871.308 de pesos (4.900.000 dólares).
“EL COMPROMISO ES QUE EL BARRIO PUEDA QUEDAR URBANIZADO”
El intendente Nicolás Olivera anunció que “por primera vez desde el más viejo anhelo del barrio, se elaboró un proyecto para el saneamiento de Nuevo Paysandú. Es un proyecto realizado por los técnicos de OSE que supone una inversión millonaria en dólares. Negociamos desde el comienzo del período con el Directorio de OSE, considerando obviamente razones medioambientales. Pero también está lo que fue el proyecto de la planta de tratamiento de efluentes, una inversión de 20 millones de dólares, que va a iniciarse este mes. Por tanto, el saneamiento de este barrio aun es un proyecto. Empero nunca antes hubo uno”.
También destacó que “tuvimos que elegir porque no nos daba la plata. Sabemos que queda una parte del barrio sin atender. Lo que hicimos fue darle preferencia a la zona más poblada. Ahí solucionaremos un problema que ustedes conocen muy bien y es que cada vez que llueve hay problemas con la falta de adecuados pluviales y además muchas casas se ven anegadas. Con estas obras eso no volverá a ocurrir, considerando los niveles de lluvia adecuados. Si llueven 400 milímetros en una hora, no habrá obra que pueda contener esa cantidad de agua”.
Aseguró asimismo “una buena noticia para la gente que vive más abajo de Saladero Santa María, que es la más afectada. Nuevo Paysandú tiene la característica de que se ubica como en un plato, y eso lo hace fácilmente inundable. Ahora bien, con el control de los desagües arriba, aseguraremos que hacia abajo llegue menos agua. Por lo tanto, la situación mejorará”.
“El compromiso mio es que el barrio pueda quedar urbanizado, con espacios públicos de recreación, una plaza, que no pierda infraestructura deportiva, solucionar los drenajes de lluvias. Es una enorme inversión, es una respuesta concreta a un barrio que durante muchos años demandó atención y nunca la tuvo”, concluyó el Intendente de Paysandú.
