Los usuarios, consumo y uso de tarjetas de movilidad eléctrica

Los usuarios que pueden cargar sus vehículos eléctricos en los cargadores públicos cuentan con su tarjeta de movilidad eléctrica, destacó a EL TELEGRAFO la jefa del área de Eficiencia Energética de UTE, Ing. Viviana Fonseca. Acerca del número de usuarios de los cargadores, la Ing. Viviana Fonseca explicó que no hay un número de clientes registrados, por cuanto lo que se tiene disponible son las tarjetas de movilidad eléctrica, que son quienes están habilitados para cargar en la vía pública, habida cuenta de que un mismo usuario o vehículo puede tener más de una tarjeta a esos efectos.
En el año 2023 el uso de la red pública, es decir el uso de todos los cargadores que tiene UTE de acceso público para vehículos, aumentó un 85 por ciento respecto a 2022.
Más precisamente, la energía vendida en la red de carga pública durante el 2023 fue de 4.258.305 kW, lo que efectivamente representa un 85% de incremento respecto al 2022, mientras que en 2023 hubo 204.706 sesiones de carga, con un 92% de incremento respecto al 2022.
En los primeros doce días de enero de este 2024, a su vez, se consumió un 91 por ciento más de energía que los primeros doce días de enero de 2023, explicó la entrevistada, en tanto próximamente, según se ha informado, va a entrar un importante volumen de autos eléctricos, sobre todo taxis, y por este lado puede haber una tendencia de crecimiento de consumo superior a lo que se ha venido dando hasta ahora.

La carga domiciliaria

Los usuarios a su vez tienen diferentes posibilidades y modalidades de carga, porque algunos lo hacen en forma domiciliaria, “que es además lo que UTE recomienda, es decir cargar con tarifas horarias, en horas de la noche, a nivel residencial o de la empresa, de flota, que es lo más económico”, consideró la jerarca.
Paralelamente, en lo que respecta al costo, en el caso de la carga domiciliaria se paga como energía consumida, de acuerdo a lo que cada uno tenga contratado, pero en vía pública se utiliza una tarjeta de UTE para movilidad eléctrica, lo que habilita a través de una aplicación de UTE que todas las cuentas de carga lleguen a fin de mes, como factura, y si no se puede pagar con tarjeta de crédito a medida que se va consumiendo.
En cuanto a los costos Fonseca señaló que “hoy ese costo, que es bastante económico, está vigente en el pliego tarifario de UTE hasta marzo, a partir de cuando va a cambiar a servicio de movilidad eléctrica. El precio todavía no ha sido determinado y será distinto al de hoy, en que tiene franja horaria. La idea es que el nuevo precio sea plano, sin señal horaria, vigente a partir del 1º de abril, porque entendemos que se carga en ruta, independientemente de la hora, es algo distinto, un servicio distinto, aunque igualmente cada privado puede instalar un cargador y puede cobrar el precio que entienda conveniente”, en tanto igualmente hay beneficios en las tarifas para el uso de transporte público, como taxis y ómnibus eléctricos.

Recomendaciones en equipos

La mayoría de los vehículos eléctricos puede cargar en un tomacorriente tipo schuko, a 3,7 kilovatios, “pero no es lo recomendable por un tema se seguridad y nosotros lo que recomendamos es que se instale un equipo con características similares a los que se instalan en la vía pública, pero de menor potencia. Son equipos del Sistema de Alimentación de Vehículos Eléctricos (SAVE) que permiten realizar la carga en forma segura, además de poder gestionarla para aprovechar al máximo las ofertas tarifarias de UTE”.
El SAVE se ubica entre la red eléctrica y el vehículo y cumple la función de gestionar la carga con especial énfasis en la seguridad del usuario. Al conectar un vehículo a un SAVE se establece un “diálogo” previo entre ambos, cuando el SAVE verifica que efectivamente hay un
vehículo presente y además están dadas todas las condiciones de seguridad, éste habilita el pasaje de energía.
Los SAVE se presentan en diferentes formas y especificaciones de potencia. Existen modelos pequeños, aptos para la recarga domiciliaria y otros de gran porte, especialmente diseñados para recargas más rápidas. También existen SAVE compactos e integrados en una unidad portátil, provistas de un cable y enchufe tipo schuko que pueden conectarse en cualquier tomacorriente disponible. En relación a las formas, pueden ser tótem (de pie, utilizados principalmente en vía pública) o wallbox (pared).
“La mayoría de los que se instalan en la red domiciliaria son de 7,4 kW. Carga el auto en alterna, lo que hace que la carga sea mucho más segura para el usuario, para la instalación y para el auto.”
“En el plan 2024 se otorgan beneficios a quien adquiere este tipo de equipos, como se hace para calefones y otros electrodomésticos clase A. En el caso del SAVE, son 2024 pesos por dos más IVA, y la idea es que si el usuario lo instala, a futuro va a poder acceder a otros productos que estamos desarrollando para poder gestionarlo, para que realmente sea más económico para el usuario que carga a nivel residencial”, amplió le jefa del Área de Eficiencia Energética de UTE.