
El 1º de setiembre se cumplirán siete meses de la paralización de la planta de Fricasa y la solicitud de la extensión del seguro de desempleo para unos 400 trabajadores del frigorífico Casa Blanca volvió al Ministerio de Trabajo. El proyecto de resolución, que fuera aprobado por la Cámara de Diputados, se encontraba en el área de Macroeconomía del Ministerio de Economía (MEF). Desde allí, debía continuar a Presidencia para su resolución a través de la redacción del proyecto de ley y su posterior envío a la cámara de representantes, a fin de su aprobación y disposición del pago del beneficio por parte del Banco de Previsión Social. Sin embargo, dio un paso atrás ante la solicitud de nueva información desde el MEF.
El dirigente del sindicato Aloef, Nelson Medina, se comunicó con el director nacional de Seguridad Social, Leonardo di Doménico, quien confirmó el enlentecimiento del trámite. “Este lunes retomaremos el diálogo con los diputados y otras autoridades porque no estamos cobrando nada y no tenemos cobertura médica. Tampoco figuramos en el Banco de Previsión Social si quisiéramos gestionar anteojos, por ejemplo”, señaló.
“Incluso estamos en contacto con la Federación de la Industria Cárnica (Foica) que también hace un seguimiento de los trabajadores de los frigoríficos Carrasco y Tacuarembó, donde hubo envíos masivos al seguro”, agregó.
El frigorífico sanducero mantiene sus habilitaciones como planta exportadora, aunque su operativa comercial se detuvo a finales de febrero. Desde el 1º de marzo, la totalidad del personal fue enviado al seguro de desempleo.
Fricasa opera bajo un régimen de concurso voluntario de acreedores luego de acumular deudas superiores a 25 millones de dólares y en julio la intervención judicial solicitó calificar el concurso como “culpable”, con el pedido de inhabilitación de su directorio.
Desde entonces, la empresa lleva adelante conversaciones y sondeos para encontrar un comprador o nuevos inversores que permitan reactivar el flujo financiero y retomar el ritmo de faena exportadora habitual.
A mediados de agosto, en la última reunión mantenida con la empresa, los trabajadores manifestaron su inquietud por el retiro de maquinaria. El directorio confirmó que el equipamiento se encontraba a préstamo y no conformaba el patrimonio de Fricasa.
En diálogo con EL TELEGRAFO, trabajadores consultados señalaron que “la empresa no perderá la habilitación, mientras no de quiebra porque el personal se mantiene en el seguro. En el caso de su liquidación y venta por bloques, cuando el frigorífico pase a otras manos, quedará habilitado automáticamente para la exportación a los mercados. Hasta ahora, la empresa se mantiene en el listado de los frigoríficos exportadores”.


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