El director del Programa Agrícola Ganadero del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), ingeniero agrónomo Sebastián Mazzilli, manifestó a EL TELEGRAFO que se está enfocando el tema de la aparición de la chicharrita en cultivos de maíz en nuestro país, “de una forma transversal, trabajando con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y con Facultad de Agronomía también, para llegar a una solución”.
Sostiene que este año la afectación “no va a ser tan importante. En el norte de Paysandú quizás hay algunas chacras afectadas, pero llegó tarde y con niveles de virus bastante bajos. O sea que no creemos que este año, salvo caso puntual, sea un problema. Y ahí tenemos que trabajar en distintos frentes”. Explicó que desde el MGAP “se va a permitir el uso de algunos insecticidas no registrados para chicharrita, para poder aplicar, para bajar la población del insecto, pero también sabemos que ese es un problema menor, porque muchas veces con poca proporción de insectos ya tenemos el virus”. Remarcó que se está trabajando “en un proyecto nuevo a toda carrera, tratando de ver qué cantidad de virus hay en Uruguay”.
De todas maneras aclaró que las chicharritas “siempre estuvieron, ahora se debe detectar cuán infectadas están de virus para ver el problema para adelante y ahí nos enfrentamos con un tema, porque viene un año teóricamente Niña, que si se confirma, hay que ver agronómicamente si se siembra maíz tardío para evitar la sequía del maíz temprano, y el maíz tardío es el que estaría más afectado por chicharrita, y ahí tenemos que tomar algunas riesgos. Para la Chicharrita tenemos que sembrar temprano, pero si sembramos temprano y no tenemos riego, el riesgo de sequía es mayor y si sembramos tarde hay más riesgo de chicharrita. Entonces, ahí estamos, poniendo en balance esas cosas, informando a los productores qué riesgo pueden correr”.
Como recomendación, el profesional explicó que “más al norte, maíz tardío significa más riesgo, y por lo tanto no lo recomendaríamos. Iríamos a sorgo o a otro cultivo diferente, pero no nos arriesgaríamos con maíz”.
Otro aspecto a considerar por Mazzilli “es qué tan fuerte será el invierno. Hacer énfasis en que si se mueren las plantas guachas de maíz, hay menos probabilidad de que el virus se transmita, porque la chicharrita puede estar en muchos lugares, pero la única forma de transmitir el virus es que esté en plantas de maíz, por lo menos es lo que sabemos hasta ahora”, dijo.
Entiende importante “hacer un manejo cultural de chacra, y no una chacra, sino que el país logre tener controlado los maíces guachos para que el virus no se reproduzca, es como la medida más fácil de manejo que tenemos”.
“Igual no depende solo de nosotros”, expresa el técnico, “porque en Uruguay, supongamos que todos los productores son prolijos y hacen todo bien. Argentina puede hacer las cosas no tan bien, o algunos productores en ese país, y eso de alguna manera puede generar un problema regional”.
QUÉ HACER
Para Mazzilli, “primero hay que evitar en mayor medida la siembra más tarde. Cuando hay chicharrita en cultivos en primeras etapas, vamos a sacar algunas reglas de manejo para control, y no mucho más que eso”.
“Después otro camino que estamos recorriendo, que este año tenemos que apostar a los que saben, los semilleros, es que hay diferencias grandes en híbridos. La investigación nos llevó a saber exactamente cuáles están, pero sí hemos recorrido una cantidad de sitios, los semilleros tienen experimentos y quizás se puede hacer una elección de híbrido con menos problemas a este virus”, dijo Mazzilli.

