Inmobiliaria Paysandú celebra su 50º aniversario

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Este mes Inmobiliaria Paysandú celebra sus 50 años de permanencia en la administración de propiedades, una empresa que inició don Jorge Roveta Garaventa el 1º de noviembre de 1974 y que luego consolidó su hijo Jorge Roveta Pisano junto a Walter Garré para posicionarla hoy entre las referentes del mercado sanducero.

Cinco décadas atrás, su fundador –en ese momento ya jubilado bancario–, resolvió iniciar este emprendimiento como algo complementario basado en su amplia experiencia en esta materia, porque previamente trabajó, hasta su cierre, en una empresa que entre otras actividades se dedicaba a la administración de propiedades, que antiguamente pertenecieron al Banco Paysandú. Es así que junto a su hijo Jorge crean la SRL (Sociedad de Responsabilidad Limitada), “que nosotros en aquel momento pensábamos que iba a durar mientras el tuviera la voluntad de tener esa actividad totalmente complementaria para su jubilación y una forma de estar entretenido en algo”.

Lamentablemente 3 años después don Jorge, con sólo 62 años, falleció sorpresivamente. Ante esa pérdida abrupta, a nivel familiar “nos enfrentamos al dilema de qué hacer, si cerrar o continuar, pero para hacer esto último se precisaba potenciarla”, recordó Jorge Roveta. “Ahí fue donde en la decisión de seguir, con el apoyo de Walter Garré, quien ingresó en 1978”, la empresa comenzó una nueva etapa. En aquel momento también se sumó Washington Valiente, jubilado del Banco Paysandú, y “participó unos años en la sociedad”, mencionaron Roveta y Garré.

Con el foco en “la necesidad de crecer, porque no podíamos mantenerla con la estructura inicial, de a poco con bastante esfuerzo y sacrificio y pasando por distintos períodos de actividad, algunos positivos, otros complicados, hemos salido adelante y hemos llegado a los 50 años”, significó Roveta.
Inmobiliaria Paysandú es uno de los socios fundadores de Cainpa (Cámara Inmobiliaria de Paysandú) e integra, a la vez, la Cámara Inmobiliaria Uruguaya y en varios períodos representó a Paysandú en la directiva de la gremial.

NUEVAS REALIDADES QUE COMPLEJIZAN EL NEGOCIO

“A lo largo de este tiempo, la realidad nos marca una cantidad de situaciones que se han venido dando, desafíos por un lado pero, por otro, cambios en la actitud de la gente”, indicó. En este sentido, explicó que “cuando se inició la empresa el arrendamiento era mucho más duradero, la gente alquilaba un inmueble y permanecía mucho tiempo en ese lugar. En cambio hoy, pasando por etapas intermedias, la gente piensa que no va a durar más de 1 año o 2 en un mismo inmueble. Ese fue un cambio importante”, observó.

“Ese cambio de modalidad, hace que se dificulte todo el trabajo de administración, desde el punto de vista de lo que es el mantenimiento de un inmueble, porque cuando se va un inquilino siempre hay que hacer determinados trabajos para dejarlo nuevamente en condiciones de alquilar. Entonces ahora es más corto el tiempo en que hay que reiterar ese mantenimiento. A la vez, hemos ido notando cómo se ha ido encareciendo en proporción a la rentabilidad del inmueble, pues mientras antes con el equivalente a unos 2 meses de alquiler se cubría el costo para dejarlo en condiciones de alquilarlo nuevamente, ahora se requiere el doble o el triple”, señaló. Esta nueva ecuación económica “ha complicado bastante desde ese punto de vista a los propietarios, porque la rentabilidad no es la esperada, al tener ese recambio con tanta frecuencia”, apuntó.

“Otro de los cambios que hemos notado en estos años es como el propietario, en general, cada vez tiene más incorporado en su presupuesto el ingreso de alquiler. Hoy observas que en una caja está pagando el inquilino y en la otra está cobrando el propietario, mientras que antes éste esperaba sobre fin de mes para cobrar y ese dinero lo ahorraba para las extras que se hacían a fin de año”, observó de su lado Garré. “En estos últimos años se ve que notoriamente el propietario tiene incorporado dentro de sus ingresos el pago del alquiler; entonces, cada vez que tiene que reparar una casa tiene dificultades y, en algunos casos, hace lo mínimo, porque realmente necesita ese dinero”, agregó.

Al mismo tiempo, debe soportar una carga impositiva “que es contraproducente, porque se pensó que el propietario es el gran capitalista, cuando en realidad la mayoría sólo tiene un par de casas y de alguna manera es el complemento de la jubilación”, consideró.

En este sentido, Roveta entendió que seguramente “nuestra realidad no debe ser diferente a la de la mayoría de las administradoras, en cuanto a que más del 80% de los propietarios tienen 1, 2 o 3 inmuebles como máximo, con un ingreso equiparable a un sueldo normal, y que no es como para considerarlo una renta de capital”.

El conjunto de esta serie de factores mencionados, “hace que la rentabilidad anual haya caído notoriamente desde cerca del 8% al 4%”, puntualizó. “A la vez, la gente tiene dificultades para pagar determinados valores de alquiler; entonces se vuelve una ecuación difícil de resolver porque no se beneficia el propietario ni se beneficia el inquilino. Para los dos es un negocio complicado, uno porque paga mucho alquiler, otro porque no recibe lo que debería como renta en función del valor que tiene el inmueble y que está determinado en base a los impuestos que paga”, analizó.

“De modo que “se ha vuelto más difícil la actividad, pero hay que seguir trabajando”, reflexionó.

VENTAS EN CRECIMIENTO LENTO

En Inmobiliaria Paysandú, “también incursionamos en ventas con otro tipo de desafíos diferentes”, puntualizó Roveta, agregando que han habido tanto épocas de buena como de baja venta. “Hace un tiempo que el mercado viene en constante crecimiento, pero lento, luego de estar algunos años muy limitado. Se concretan negocios, pero desde el ‘cierre de la palabra’ hasta la escritura definitiva, cada vez hay más tiempo, por lo que la venta para nosotros es un complemento”, aseguró.

“La administración de propiedades, fue, es y será nuestro fuerte, es lo que nos asegura la permanencia mes a mes”, reafirmó.

AGRADECIMIENTO A QUIENES “HAN CONFIADO EN NUESTRA EMPRESA”

La responsabilidad, compromiso y solvencia que han caracterizado el manejo empresarial de esta firma, ha permitido que “en los momentos difíciles de crisis, como la ocurrida en 2002, nunca nadie debió ir al seguro de paro, lo que nos da también una gran tranquilidad”, valoró Garré. Junto a los directores conforman hoy el equipo de Inmobiliaria Paysandú un total de 8 colaboradores.

Al llegar a esta significativa fecha, “corresponde agradecer a todas aquellas personas, tanto propietarios como inquilinos, que han confiado en nuestra empresa durante tantos años. Todo este tiempo de trabajo y llegar a donde hemos llegado, ha sido gracias a ese apoyo que hemos recibido, en algunos casos con muchísimos años de permanencia como clientes. Así que a todos: ¡muchas gracias!”, cerró.