La IA es un campo de la informática que utiliza miles de datos, que se dedica a crear máquinas y computadoras que puedan realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana.
Nuevas aplicaciones
*Cáncer de piel:
El melanoma es el tipo más grave de cáncer de piel. Afecta a unas 250 personas al año en nuestro país. Se presenta el potencial del uso de la IA para realizar un seguimiento de las lesiones de la piel a lo largo del tiempo y mejorar la detección temprana del melanoma. Este enfoque consiste en rastrear las posibles alteraciones de la piel a través de las imágenes tomadas con un escáner de cuerpo entero en las diferentes visitas médicas de los pacientes y supone un método prometedor para identificar las lesiones que el ojo humano puede pasar por alto consiguiendo una detección y seguimiento automáticos de lesiones en todo el cuerpo. La FDA (Food and Drug Administration) de EE.UU. aprobó un dispositivo de IA para detección de melanomas y tumores de piel, con 95% de precisión
*Patología del sueño:
Se desarrolla una tecnología capaz de monitorizar de forma inalámbrica todas las posturas que utiliza una persona cuando duerme. Se trata de un dispositivo que emplea una completa red de sensores inalámbricos para medir su comportamiento durante la noche y poder ofrecer datos precisos sobre su sueño sin necesidad de utilizar los complejos sistemas de medición de la actualidad.
La forma en que las personas duermen y las posturas que utilizan durante su descanso pueden provocar alteraciones del sueño como apneas y causar insomnio. El algoritmo de IA diseñado para este dispositivo identifica a los pacientes en riesgo antes de que presenten síntomas graves; además permite adaptar los tratamientos a las necesidades específicas del paciente.
*Cáncer de mama:
Se desarrolló un modelo de predicción basado en IA que permite la detección temprana del cáncer de mama e incluso detectarlo hasta cinco años antes de su desarrollo. El sistema compara datos de los análisis para que se puedan estudiar con mayor amplitud los cambios en el tejido mamario que puedan ser precursores del cáncer y evitando confusiones con factores hormonales y biológicos. Resultados prometedores permitirían llevar un control rutinario propio en cualquier momento y lugar, haciendo que los controles de cáncer de mama pudieran ser más frecuentes, una práctica que podría salvar la vida de muchas pacientes.
Conclusión
En el ámbito de la salud, el médico no es reemplazado por la IA, juega un papel esencial y se convierte en un colaborador que combina su experiencia clínica con las capacidades tecnológicas, utilizando la IA para brindar una atención precisa, eficiente, personalizada; con criterio ético.

