
Como cada 2 de febrero, hoy se celebra el Día Mundial de los Humedales y la consigna 2025 es “Proteger los Humedales para nuestro futuro común”.
La importancia del cuidado de estos ecosistemas ha ido tomando trascendencia en las últimas décadas y este año el tema también será el eje de la 15.ª Reunión de la Conferencia de las Partes Contratantes en la Convención sobre los Humedales (COP15) que se realizará del 23 al 31 de julio en Victoria Falls, Zimbabwe. El objetivo será “trazar el rumbo de la conservación de los humedales durante los próximos tres años, subrayando la necesidad de colaboración y precisión”.
¿A QUÉ LE LLAMAMOS HUMEDALES?
Los humedales son zonas de la superficie terrestre que están temporal o permanentemente inundadas. Los hay artificiales como los estanques (de granja, de cría de peces), depresiones inundadas, embalses, tratamiento de aguas residuales y canales.
Los humedales marinos abarcan los humedales costeros y costas rocosas, arrecifes de coral, etcétera.
Los estuarinos que incluyen deltas, marismas de marea y manglares. Los lacustres asociados con lagos; ribereños (adyacentes a ríos y arroyos) y palustres que son los pantanosos y comprenden marismas, pantanos y ciénagas.
HUMEDALES URBANOS
Estos humedales se encuentran dentro de las ciudades o en sus alrededores y tienen la capacidad de mitigar los efectos del cambio climático. Reducen inundaciones, mejoran la calidad del agua al filtrar los desechos, mejoran la calidad del aire y promueven el bienestar de las personas. Pero, sobre todo, los humedales dan vida a numerosas especies que se adaptan a las condiciones de estos ecosistemas tanto cuando están inundados, como cuando están secos. Cientos de aves, algunos mamíferos, insectos, anfibios, reptiles y peces, conviven y forman parte del equilibrio ecosistémico fundamental para la vida humana.
Nuestro país cuenta con humedales que fueron declarados áreas protegidas, pero también hay muchos que peligran desaparecer.
En Paysandú, los Humedales de la Curtiembre son un claro ejemplo de humedal urbano que una parte del año permanece sin agua, pero con las lluvias abundantes o el crecimiento del río Uruguay, se forman importantes bañados. Año a año estos humedales de 68 hectáreas, son visitados por aves migratorias que se reproducen allí. Relevamientos de expertos han arrojado un total de 70 especies de aves, 25 especies de flora, abundantes anfibios y la fauna ictícola asociada al río Uruguay.
Los humedales son llamados “las arterias y venas del paisaje” y ocupan el 6% de la superficie terrestre. El llamado como cada año, es a promover su cuidado y protección; a anteponer la sobrevivencia de estos sitios ricos en biodiversidad, a cualquier construcción que los destruya o desvíe sus cursos naturales para “proteger nuestro futuro común”.

