Anticiparon festejo del Día del Butiá con recolección de frutos en Guichón

La fruta obtenida en la recolección se congela y queda a disposición de la comunidad para la elaboración de productos, indicó Carolina Valdomir.

Este 13 de marzo es el Día Nacional del Butiá, de acuerdo a lo dispuesto por la Ley N° 20.170. Se trata de una fecha reconocida en la región, celebrada por instituciones y organizaciones vinculadas a la conservación de los palmares de Argentina y Brasil, pero que por el momento solo ha sido oficializada en Uruguay.

En nuestro país los lugares claves de esta celebración son Rocha y Paysandú, concretamente la localidad de Guichón, donde esta fecha se ha incorporado al calendario y el domingo pasado se organizó una recolección de frutos como forma de celebrar por anticipado.
Carolina Valdomir, impulsora de la celebración, recordó a EL TELEGRAFO que la última actividad que se había organizado fue el evento Luna llena en el Palmar, el año pasado, y que desde entonces habían permanecido inactivos, por lo que esta fecha marca de alguna forma el inicio del año.
Por otra parte, Valdomir señaló un detalle en la ley que pretenden corregir, y es que en el texto se hace específica alusión (Artículo 2º) a una de las especies de butiá, a la que se da en el departamento de Rocha, butiá odorata. De esta forma, se interpreta, han quedado excluidas de la celebración y de la declaración de interés otras variedades, como la yatay, que es la que conforma los palmares de nuestro departamento.

PROTECCIÓN

“Eso ayudaría a la conservación y a todo el trabajo que estamos haciendo mientras no haya un área protegida del Palmar, como área del sistema o como otra área fuera del sistema. Pero sería lo ideal para poder conservar. Ese sería el paso a seguir”, comentó. En estos días se llevará a cabo una reunión en la que desde Paysandú se participará en forma virtual, para intercambiar sobre las actividades que se llevan a cabo. “Vamos a ver qué es lo que hacen ellos para escuchar y aprender de la gente de Rocha”.

Mientras tanto el domingo pasado se realizó una recolección simbólica en las calles de Guichón de la que se invitó a participar a la comunidad local. Y es que la fecha elegida tiene que ver, justamente, con la maduración del fruto. “Este momento, por eso es la fecha, es el momento justo donde ya están las frutas maduras, algunas inclusive cayendo y otras por madurar, para poder conservar”, indicó.

CONGELADO

A partir de esta recolección, la fruta se pone a disposición de quien desee utilizarla en sus productos, “si hay alguna mujer que quiera conservar para cocinar, para un restaurante, o alguien que haga licuados, mermelada, jaleas, etcétera, todo lo que se hace, y quiere conservar para la gastronomía, para enseñar, para los centros educativos, para vender, etcétera, va y tiene un freezer que pusimos por un proyecto hace unos años”. Este freezer está a disposición de la comunidad. “Lo conseguimos con un proyecto por medio de Río Negro en aquel momento, y es para toda la gente que necesite guardar y conservar, el que precise para trabajar se le da butiá. Lo tenemos en el centro de visitantes Montes del Queguay, porque la escuela (de Palmar Grande) el año pasado había empezado a funcionar con niños y ahora vamos a empezar a trabajar en arreglar la parte nueva que nos toca de la escuela, pero mientras lo tenemos en el Centro de Visitantes que gestiona el Club Queguay Canoas”. Del mismo modo también cuentan con una enlatadora y una máquina para producir jugos, los que también están a disposición.

Valdomir insitió en que el objetivo a largo plazo no es otro que la conservación del ecosistema y hacia allí apuntan las acciones que se van haciendo. “Por eso vamos haciendo esas acciones, por ejemplo el rescate de los saberes, de las prácticas culturales asociadas al butiá, de todo ese tipo de cuestiones como por ejemplo la música, la gastronomía, está el libro que hizo Embrapa, cosas que hizo el CURE (Centro Universitario Región Este, de la Universidad de la República), lo último fue que tuvimos el año pasado el especialista del CURE, Juan Pablo Burla, “que nos enseñó sobre los distintos picudos, cómo atacan, cómo eran, qué posibilidades había y todo eso”.

ENTUSIASMO

En la actividad de recolección hubo una variada participación. “Recolectamos entre todos, se sumaron niños chicos, se sumaron adolescentes; era cómico porque en una cuadra se sumaban unos, se iban, llegaban otros, se iban, entonces era cuadra a cuadra, gente que se acercaba, gente mayor. Estuvo el Municipio, que colaboró y estuvieron turistas, estudiantes de intercambio y vecinos de la comunidad en la recolecta”, sintetizó.