El director de la OPP, economista Rodrigo Arim, dijo a EL TELEGRAFO que el gobierno pretende “potenciar la complementariedad” con los gobiernos departamentales y el instrumento para ello será la Sectorial de Descentralización, al frente de la que asumió recientemente la ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry.
“Pasamos por un período en donde no hubo una articulación fuerte entre las políticas nacionales y las políticas departamentales”, lo que se reflejó en el funcionamiento de la sectorial. “Nosotros lo pretendemos instrumentar de una manera un poco distinta, estamos conversando con los ministerios al respecto en una iniciativa de potenciar, respetando plenamente la autonomía de los gobiernos departamentales, potenciar la complementariedad con acción de los ministerios, los servicios descentralizados y los entes autónomos”, señaló.
Arim recordó que la descentralización es “un mandato constitucional para la OPP. La Constitución de la República precisamente establece que esa es una de las funciones centrales de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, entonces nosotros hemos convocado a la Sectorial de Descentralización”.
PASOS
El jerarca señaló que “lo primero que vamos a hacer en esa sectorial es discutir las prioridades que tienen que ver con los fondos nacionales que son gestionados por los gobiernos departamentales, o a los cuales tienen derecho los gobiernos departamentales”, pero a la vez se coordinará con los gobiernos departamentales “y acá me importa remarcar la palabra coordinar, la posibilidad de que los fondos que son gestionados desde la órbita de la sectorial sean potenciados por parte de un conjunto de intervenciones que puedan también instrumentarse desde los ministerios o los servicios descentralizados o entes autónomos”.
Para Arim hay mucho que mejorar “en este plano de la coordinación. Uruguay no puede darse el lujo de que los gobiernos departamentales definan políticas por un lado y los gobiernos nacionales por el otro en algunas materias”. A la misma vez, agregó, “tenemos que generar el incentivo para que esto funcione lo más fluido posible”.
IMPACTO
La preocupación, dijo, es “mejorar el impacto global que tienen estos fondos que sostienen buena parte de los gobiernos departamentales”. Agregó que aunque son importantes para todos, para algunos gobiernos “el peso relativo que tienen en su presupuesto es muy importante”, lo que se pretende es que se empleen “de tal manera de mejorar el impacto sobre el bienestar colectivo o, como le gusta decir al presidente, sobre la pública felicidad”.
FRAGILIDAD EN OSE
Por otra parte, Arim refirió a la situación financiera de OSE, la que calificó como “frágil”. Al ser consultado respecto a la continuidad del proyecto para llevar saneamiento a más de 60 localidades del interior, que se lanzó durante el gobierno pasado, señaló que es resorte de OSE y que dependerán de su directorio las decisiones al respecto, pero no ocultó su preocupación por la situación financiera del ente autónomo.
“Tenemos algún grado de preocupación desde la OPP y el rol específico que nos toca a nosotros, que en este caso tiene que ver con el vínculo que tenemos con la OSE, por la fragilidad financiera con la que recibimos a la OSE. La OSE tiene un conjunto de compromisos financieros complejos y de hecho ha tenido un desvío sistemático, una peregrinación financiera que ha hecho año a año de hace dos años”.
Arim agregó que su antecesor en la dirección de OPP, Fernando Blanco, “le hizo una observación a la OSE en este plano; no obstante ni desde el Poder Ejecutivo ni de la OSE se tomaron medidas correctivas, entonces estamos recibiendo una OSE con ciertos grados de fragilidad importantes”. No obstante, se mostró convencido de que el nuevo directorio, encabezado por Pablo Ferreri, “va a poder encausar a la OSE en un sentido de racionalidad a la hora de la ejecución y de alinearla con objetivos nacionales. Pero ahí tenemos un espacio de preocupación, claro, y estamos trabajando para solucionarlo desde el Poder Ejecutivo y fundamentalmente desde la OSE”.

