Empresas grandes tuvieron mayor crecimiento en su productividad

La Agencia Nacional de Desarrollo, ANDE, difundió un análisis relacionado con la evolución de la productividad laboral en las empresas uruguayas, para el que consideró el período 2008 a 2022. En este estudio se reveló la existencia de una “alta heterogeneidad en la productividad de las empresas”, por lo que considera necesario la instrumentación de políticas focalizadas para el desarrollo productivo.

El estudio fue elaborado para la Agencia por los economistas Mercedes Bosco y Gastón Carracelas, quien ofició además como coordinador, y se presentó con el título “Productividad laboral de las empresas uruguayas, 2008-2022. Tamaño, heterogeneidad y persistencia”. Se basó en datos de la Encuesta Anual de Actividad Económica (EAAE) del Instituto Nacional de Estadística (INE), y allí se examina la dispersión y persistencia de la productividad laboral con especial énfasis en el tamaño de las empresas.

RESULTADOS

Entre los principales hallazgos del estudio se reveló “un panorama complejo de la productividad empresarial uruguaya, caracterizado por un crecimiento moderado y significativas disparidades entre empresas”. En ese sentido mencionan que mientras la productividad laboral promedio creció a una tasa anual de 3,08%, la mediana mostró un comportamiento más modesto con 0,89% anual, “lo que evidenció un crecimiento concentrado en un grupo específico de empresas”.

Explica esto que “las empresas grandes lideran el crecimiento promedio (4,17% anual), aunque la mediana se mantiene prácticamente estancada (0,51% anual), confirmando la existencia de un segmento de grandes empresas altamente dinámicas que impulsan la productividad agregada”. A la vez pequeñas y medianas empresas muestran un crecimiento promedio más moderado (2,33% y 1,65% respectivamente), pero con un dinamismo superior en la mediana de la distribución.
Otra las conclusiones presentadas a modo de adelanto en una síntesis que distribuyó la Agencia refiere a la heterogeneidad en la productividad laboral: “las empresas del percentil 90 son casi nueve veces más productivas que las del percentil 10, incluso dentro del mismo sector de actividad. Esta dispersión se mantiene elevada aun entre empresas grandes y del mismo rubro”.

El informe refiere también a la existencia de una brecha salarial en función del tamaño de las empresas y se afirma que es considerable: “las grandes empresas pagan en promedio salarios más de dos veces superiores al que pagan las pequeñas empresas (2,2 veces mayor) y el 55% más que lo que pagan en promedio las medianas”. Argumenta al respecto que “si bien parte del diferencial se encuentra explicado en que las grandes empresas contratan en promedio trabajadores más calificados y, por tanto, trabajadores con mayores habilidades productivas; una parte de la brecha suele ser asociada a la mayor productividad de las empresas grandes.
El análisis muestra asimismo que la persistencia de las empresas varía según su nivel de productividad: “las empresas con alta productividad mantienen su posición relativa, mientras que aproximadamente la mitad de las empresas de baja productividad permanecen en los deciles inferiores”.
Implicancias

Según ANDE estos resultados demuestran “importantes implicancias para el diseño de políticas públicas. La investigación sugiere que las políticas de desarrollo productivo deben abordar simultáneamente dos aspectos: promover el crecimiento de la productividad promedio y reducir las heterogeneidades existentes entre empresas”. A partir de este objetivo “se refuerza la necesidad de revisar en profundidad los marcos regulatorios y los incentivos a la actividad productiva. El gran desafío de la política de desarrollo productivo es abordar con éxito ambos aspectos (heterogeneidad y persistencia), lo que se traducirá en mayores niveles de crecimiento y bienestar”.
Al estudio completo se puede acceder a través del Código QR.