Dr. Ricardo Diez- Hemoglobina glicosilada A₁c (HbA1c): marcador clave en control de diabetes

La hemoglobina es una proteína contenida en el interior de los hematíes cuya función es el transporte de oxígeno (O2). Existen diferentes tipos de hemoglobina, aunque la forma predominante que representa cerca del 95-98% del total de la hemoglobina es la hemoglobina A. La glucosa que circula por la sangre puede unirse espontáneamente a la hemoglobina A.

A1c es una fracción específica de hemoglobina que tiene glucosa unida. Cuanto más elevada sea la concentración de glucosa en sangre, más HbA1c  se formará, permaneciendo  ligada a ella durante toda la vida del hematíe, normalmente unos 120 días.

¿Cuándo solicitarla?

Como parte de un control rutinario, si se tienen factores de riesgo, signos y/o síntomas de diabetes, después del diagnóstico de diabetes, en forma periódica para mantener un control glicémico, al realizar  cambios en el tratamiento.

Cuanto mayor sea el nivel de HbA1c, peor será el control de la glucosa en la sangre y mayor el riesgo de tener problemas de salud relacionados con diabetes como: ceguera, insuficiencia renal, pie diabético, infarto y AVC.

¿Qué muestra se requiere?

A partir de una muestra de sangre venosa o bien a partir de una gota de sangre obtenida por punción del dedo. No se necesita ninguna preparación especial.

Interpretación

Menor de 5,7 %, significa valor normal
Un resultado del 5,7 % al 6,4 % significa prediabetes.
Un resultado de 6,5 % o mayor, indica diabetes. Repetir nuevo control

A quién solicitar HbA1c

En adultos de 35 a 70 años, con mayor riesgo de desarrollar diabetes o con factores de riesgo cardiovascular e  incluye:
Sobrepeso u obesidad
Diabetes gestacional
Síndrome de ovario poliquístico
Síndrome metabólico
Enfermedad debida a VIH
Familiar de primer grado con diabetes tipo 2
Hipertensión
Dislipidemia
Enfermedad cardiovascular con: infarto, ACV, aneurisma de aorta.
Uso crónico de medicamentos que pueden causar diabetes, antipsicóticos ,consumo crónico con corticoides.
La prueba de HbA1c se emplea en los adultos para detectar estados prediabéticos o una diabetes.
Sin embargo, la HbA1c no debería emplearse para:
Diabetes asociada a fibrosis quística.
Personas con hemorragias recientes o que han recibido transfusiones de sangre.
Enfermedad renal crónica o enfermedad hepática crónica.
Anemias por déficit de hierro o por déficit de vitamina B12

Frecuencia de la prueba:

Una vez al año en prediabetes.
Dos veces al año si se administra insulina y el nivel de glucosa en la sangre se mantiene dentro de límites objetivo.
Valor objetivo de control: Inferior al 7 %.
En adultos frágiles y con comorbilidades, con esperanza de vida limitada: inferior al 8 %.

Conclusión

Controlar el azúcar (HbA1c) es crucial, pero sumar presión arterial óptima, colesterol favorable, educación y estilo de vida saludable es lo que realmente protege la salud y evita complicaciones.