Escuela Agraria Melchora Cuenca trabaja en proyecto en bioconstrucción

En la Escuela Agraria Melchora Cuenca, ubicada en Avenida de las Américas y Camino de las Canteras en los accesos a Paysandú, están trabajando en un proyecto en bioconstrucción. En diálogo con EL TELEGRAFO, el educador referente de UTU, Ignacio Andrada, contó que “aprovechando la tierra que tenemos y mostrándole a los gurises qué más se puede hacer con ella, aparte de producir –podemos jugar, hacer casas, donde estemos podemos reutilizarla, siempre teniendo en cuenta los cuidados que nuestra tierra necesita–; entonces, con el equipo surgió la idea de tener un lugar para los alumnos, un lugar de reuniones, un espacio para que ellos estén en sus horas libres”.
“Dicho espacio lo tendrán y también tendrán un horno de barro, una cocina rusa económica y paredes en bioconstrucción. Para esto contamos con la ayuda de la profesora Valentina Viera, quien incentivó a los alumnos y el tallerista, Diego Olmedo, quien viene desde Concepción del Uruguay, haciéndolo de forma gratuita, por sintonía con el equipo. En definitiva, es eso, trabajo en equipo”, agregó.
A su vez, añadió que “esto es abrir una puerta, que conozcan la bioconstrucción y una oportunidad para juntar a la comunidad, el barrio, instituciones de la región y familiares. Nos han visitado y han participado alumnos del Liceo 6, alumnos de la Escuela 13, Estudiantes de Psicología de la Universidad, gurises del INAU y familias”.

Andrada remarcó que “este proyecto en bioconstrucción es la excusa para juntarnos, trabajar en unidad, charlar, entre otras muchas cosas más que se van generando en estas instancias. A veces, uno piensa que hace pocas cosas y aparecen estas que generamos sin querer o queriendo un poco; estas cosas nos reconfortan y nos hacen pensar que pequeñas cosas te hacen soñar. Además de alejarnos un poco del consumo, de la tecnología, necesitamos volver a las viejas costumbres, a las pequeñas cosas, poder escucharnos, hablar, entre otras cosas”.

“Hay estudios que nos dicen que la inteligencia artificial va a dejar a más de 300.000 personas sin trabajo en los próximos años. Para revertir esto me parece que tenemos que cambiar la mirada, la forma de vivir, el consumismo que llevamos, estas lógicas de mercado que nos han guiado hacia el consumo, hacia vivir una vida muy alocada. Necesitamos volver a las viejas costumbres, a las pequeñas cosas y creo que podemos evitar tantos suicidios, tanta gente amargada porque no podemos llegar a lo que nos están mostrando, consumo, tener para ser”. “La idea o un granito de arena es poder escucharnos, hablar, en estas pequeñas cosas como son las viejas costumbres, porque la vida de consumo que llevamos nos está llevando a que tengamos depresión, muchos suicidios, una alta tasa de suicidios en el Uruguay”, señaló. “A este proyecto lo llevamos adelante a pulmón, con materiales en desuso, cosas reutilizables, algunas colaboraciones, las cuales agradecemos, y algunas cosas que hemos comprado nosotros. La Comisión Fomento de la escuela colaboró con materiales y el municipio local colaboró con ladrillos”, concluyó Andrada.