Con un emotivo encuentro en su sede social, la Sociedad Suiza de Paysandú conmemoró el 734º aniversario del Pacto Federal del 1° de agosto de 1291, considerado el hito fundacional de la Confederación Helvética. La actividad reunió a integrantes de la colectividad suiza y allegados, e incluyó un brindis y la presentación del coro de la institución.
Un legado de democracia, neutralidad y cohesión
La presidenta de la Sociedad Suiza, Rosa Bravi, abrió la celebración con un discurso en el que repasó la trascendencia histórica del pacto sellado hace más de siete siglos en los Alpes, que sentó las bases de un modelo político basado en la democracia directa, la neutralidad activa y la cohesión entre regiones diversas. Subrayó que, a lo largo del tiempo, Suiza ha sabido consolidarse como un país moderno, estable y respetado, comprometido con la paz, el diálogo multilateral y los derechos humanos.
Bravi también recordó la emigración suiza hacia América Latina en el siglo XX, especialmente hacia Uruguay, y destacó el rol de la colectividad helvética en el desarrollo de la agricultura, la industria, la educación y la vida cultural del país. “El legado suizo se manifiesta con fuerza en valores como el trabajo, el respeto por las instituciones y la educación”, señaló. Finalmente, definió la conmemoración como una oportunidad para renovar el compromiso con los principios que dieron origen a la Confederación.
Saludo del embajador
La secretaria de actas de la institución, Claudia Severgnini, destacó la participación, en la jornada anterior, del Coro de la Sociedad Suiza y de miembros de la Comisión Directiva en la recepción oficial organizada por la Embajada de Suiza, realizada en el Hotel Hyatt de Montevideo. Allí, el embajador Álvaro Borghi elogió la actuación del coro –que interpretó los himnos de Uruguay y Suiza– y la labor de la institución sanducera. Posteriormente, hizo llegar un mensaje de saludo especialmente dirigido a la comunidad local.
En ese mensaje, Borghi destacó la vigencia de los valores fundacionales de Suiza –la democracia, los derechos fundamentales y el respeto institucional–, y subrayó la afinidad que une a su país con Uruguay. Señaló como hito reciente la conclusión del acuerdo de libre comercio entre la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y el Mercosur, y valoró el papel de las comunidades suizas del interior en el fortalecimiento de los lazos bilaterales. “Es un honor ver cómo comunidades como la de Paysandú siguen fortaleciendo los lazos entre Suiza y Uruguay”, expresó.
Puentes en tiempos difíciles
Por su parte, la integrante de la Comisión Directiva, Olga Fuletti, dio lectura al mensaje oficial enviado por la presidenta de Suiza, Karin Keller-Sutter, dirigido a las y los ciudadanos suizos residentes en el exterior. En sus palabras, la mandataria reconoció el crecimiento sostenido de esa comunidad –que hoy supera las 820.000 personas–, a quienes definió como “constructoras y constructores de puentes”, embajadores no oficiales que conectan a Suiza con el mundo.
Keller-Sutter advirtió sobre los desafíos globales actuales, como el avance del proteccionismo y el debilitamiento de las instituciones democráticas, y reafirmó la vocación de Suiza por la paz, la democracia y la cooperación internacional. “Un país que mantiene su brújula interna puede también comprometerse a nivel internacional y actuar con solidaridad”, sostuvo, y destacó la importancia de que los ciudadanos en el exterior mantengan el contacto con las representaciones helvéticas. “El 1º de agosto es a Suiza a la que celebramos en todo el mundo”, concluyó.
La velada culminó con la actuación del Coro de la Sociedad Suiza, dirigido por Julio Favre. Con la calidad vocal y los buenos arreglos que lo caracterizan, el coro inició su presentación con el Cántico Suizo (Himno Nacional de Suiza), para luego versionar canciones folclóricas tradicionales y contemporáneas –Vidala para mi sombra, Ky chororo, el candombe Ciudad del sur y Yo vengo a ofrecer mi corazón–, además de un emotivo negro spiritual (Old Black Joe). El público presente aplaudió con entusiasmo las interpretaciones, para luego pasar a compartir el brindis.

