Cautela en ANP por falta de cargas en puertos del litoral

Director y vicepresidente de la ANP, Constante “Tany” Mendiondo.

Se espera la presencia en Paysandú de las máximas autoridades de la Administración Nacional de Puertos (ANP), a efectos de tomar contacto directo con las autoridades y personal del puerto sanducero, así como operadores y fuerzas vivas, con el objetivo de una puesta al día de la situación de la terminal sanducera, como así también de las de Fray Bentos y Salto.

Así lo indicó ante consulta de EL TELEGRAFO el director y vicepresidente de la ANP Constante “Tany” Mendiondo, quien asumió el cargo a partir del cambio de autoridades tras la asunción del gobierno por el presidente Yamandú Orsi, tras haberse desempeñado durante varios años como diputado del Frente Amplio por el Departamento de Río Negro.

De perfil conciliador, Mendiondo fue designado para este cargo teniendo en cuenta su experiencia, su disposición dialoguista, al equilibrio y estudio de los temas, e incluso hizo sus primeras armas periodísticas en EL TELEGRAFO, a principios de la década de 1970.

Accedió precisamente a dialogar con nuestro medio periodístico en esta instancia, a la vez de aclarar que recién ha podido tomar un contacto inicial con la problemática portuaria en particular y las competencias específicas de la ANP, considerando además la coordinación con otros organismos que tienen que ver con el transporte fluvial y marítimo.

Problema de costos

Dijo estar enterado de la situación del puerto sanducero, que entiende no escapa a la realidad del transporte fluvial por el río Uruguay, y consideró que en una evaluación primaria, sin haber tomado todavía contacto directo con los referentes de los puertos litoraleños, es evidente que se trata de un problema de costos de transporte debido a las características de la producción, la cercanía relativa entre los lugares de producción y los de polos de salida y distribución, entre otros aspectos logísticos que son determinantes a la hora de evaluar el tema por los empresarios.

Consideró que por lo tanto, más allá de las decisiones políticas en el ámbito de la ANP y otros organismos, incluyendo al propio Ministerio de Economía y Finanzas, es impensable lograr una reactivación de los puertos si a la vez no se cuenta con el estímulo de la conveniencia en costos para los operadores, así como una demanda de transporte fluvial que permita que la ecuación sirva a los emprendedores, que son los que son los que costean el flete y tienen en cuenta la necesidad de contar con un margen de competitividad para sus negocios.

Respecto al dragado del río Uruguay, Mendiondo consideró que evidentemente no se trata solo de contar con profundidad en el río, sin dejar de tener en cuenta este aspecto fundamental, porque no alcanza con el dragado si no hay interesados en usar el río, y que este es el tema al que hay que encontrarle una respuesta. Para ello consideró clave el intercambio de información y recibir inquietudes de los propios usuarios y potenciales operadores, como es el propósito de los contactos a tener próximamente en nuestro medio.

Fue consultado asimismo respecto a la inquietud que existe en Paysandú por el cable de interconexión eléctrica –en desuso– que cruza el río Uruguay a la altura de la playa Mayea, que por su poca altura dificulta el arribo de buques de mayor calado al puerto sanducero, y consideró que el tema de referencia se arrastra ya desde hace tiempo y debe dirimirse en la esfera de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) y los organismos energéticos de los dos países, desde que es un tema binacional. Sobre las cargas en el puerto sanducero, recordó que se había logrado una operativa que venía de Santa Fe, a través de una compra de azúcar crudo por Azucarlito, “pero con el puerto inundado al final fue traída la carga en camiones”. Sin embargo consideró que es un tema en el que los empresarios tienen la última palabra.

Subrayó asimismo que “estamos armando para la penúltima semana de agosto, tentativamente, una visita a Paysandú, porque sabemos que el puerto sanducero en este momento, como el de Fray Bentos y más aún, podríamos decir que todos los puertos arriba de Punta Lara, donde se está haciendo un trabajo de transbordo en río, de mineral de hierro, están con una operativa prácticamente nula, ha desaparecido”.

Escaso interés por ahora

Amplió en este sentido que recientemente participó en una gira por Paraguay, “en una misión público privada uruguaya, y vimos que nadie se plantea usar esos puertos porque entienden que sería subir para bajar, y este aspecto no puede arreglarse con dragado o alguna otra obra, en realidad”.
“Si los puertos de Fray Bentos, Paysandú y Salto no consiguen carga propia en la zona, su actividad va a reducirse a actividades muy esporádicas, cada tanto, caso del azúcar –después podría ser lo del hidrógeno, eventualmente– pero en actividades podríamos decir subsidiarias, de pocos jornales al mes. Y nuestra idea es la de ir para poder hablar de estos temas, porque estamos buscando alternativas para que haya trabajo en los puertos”.

Trajo a modo de ejemplo que “AmBev dejó de trabajar por el puerto de Paysandú, y ahora están interesados en una iniciativa privada en Nueva Palmira, y si nosotros no consideramos conveniente esta actividad la podrían llevar directamente a camiones hasta Brasil, porque así funciona el mundo hoy”.
“Lo que nosotros sí queremos y vamos a hacer es un gran esfuerzo para que vuelvan a funcionar los puertos, pero somos cautos en las expectativas que se puedan originar, las que podamos crear en la gente, porque no podemos prometerles que tal día van a tener trabajo en el puerto, y por cuánto tiempo, si no aparece la carga, si ésta va toda para Nueva Palmira y Montevideo directamente”, expuso.

Preguntado sobre la posibilidad de que se aplique algún tributo al transporte carretero, para de esa forma subsidiar el costo del transporte fluvial, y evitar el costoso mantenimiento de las carreteras por el uso de cargas pesadas fundamentalmente –un planteo surgido precisamente de la Comisión Intersectorial pro Puerto Ultramar de Paysandú (Cipup)– Mendiondo consideró que es también un tema delicado y dependiente de decisiones políticas, eventualmente, lo que debería ponderarse muy bien, llegado el caso, por lo que consideró que por el momento no está en agenda, aunque nunca hay que descartar ninguna posibilidad a priori.

“Dirigir la carga a lo fluvial, que evidentemente le serviría al país”, implicaría a su juicio poner “un peaje muy duro a la altura del río Negro, por ejemplo, para que la gente salga por el río, en una decisión política que por lo que yo he visto, sería muy problemática de adoptar, en caso de que se plantee”, y más aún en un gobierno que no tiene mayorías parlamentarias, expuso el director de la ANP.