“Citrícolas necesitan soluciones estructurales”, afirmó Gorosterrazú

Gorosterrazú se reunió con delegados de los trabajadores de Azucitrus y San Miguel.

La industria citrícola atraviesa por un menor período de zafra a raíz de las fuertes heladas ocurridas a comienzos del invierno que perjudicó la cosecha y acortó los jornales de los zafrales. Cerca de 900 trabajadores de Azucitrus están afectados con esta situación y realizaron las primeras consultas para la instrumentación de un seguro especial. La problemática puede extenderse a más de 2.000 personas, si se contabiliza el área citrícola entre los departamentos de Salto, Paysandú y Río Negro.

El diputado del Frente Amplio, Juan Gorosterrazú, se reunió con delegados del sindicato de Azucitrus y de la empresa San Miguel, donde abordaron las consecuencias laborales derivadas de los eventos climáticos que golpearon al litoral norte durante este invierno. Las heladas registradas entre junio y julio en los tres departamentos redujeron drásticamente la actividad en quintas y plantas de empaque, redujo la zafra y dejó a cientos de trabajadores sin empleo durante varios meses.

En el encuentro, coincidieron en la necesidad de articular una respuesta estructural que vaya más allá de la solicitud recurrente de un régimen especial de subsidio por desempleo y contemple a la citricultura como un sector de zafra corta, pero con plantaciones extensas y alto rendimiento productivo. “No podemos seguir dependiendo, año a año, de medidas coyunturales. Es necesario garantizar la continuidad laboral y productiva con herramientas estables y previsibles”, señaló el legislador.

Miles de empleos

Los representantes sindicales detallaron que, entre plantaciones y packing, el sector emplea a 2.000 familias en Paysandú, “muchas de las cuales dependen directamente del seguro especial del citrus para sostenerse durante los meses en que no hay trabajo”, agregó.

Los trabajadores estimaron que la citricultura genera unos 10.000 empleos directos y es uno de los motores económicos del norte del país que depende en gran medida de mano de obra calificada en cosecha y packing. “La reducción de la zafra por factores climáticos agrava la vulnerabilidad laboral de estos trabajadores, comprometiendo además la sustentabilidad de pequeños y medianos productores”, dijo Gorosterrazú.

Explicó que, si bien se evaluará la implementación de un seguro especial por desempleo para mitigar los efectos inmediatos que ya ha sido aplicado en otras oportunidades por causas climáticas, “el desafío central es avanzar hacia un esquema permanente que proteja tanto a los trabajadores como a la estabilidad de la cadena productiva”.

Gorosterrazú informó que continuará las gestiones con los ministerios de Trabajo y Seguridad Social y de Ganadería, Agricultura y Pesca, entre otros actores institucionales “para impulsar mecanismos que contemplen la especificidad de la actividad citrícola, fomenten la radicación de mano de obra y acompañen el crecimiento proyectado del sector, que aspira a incrementar sus exportaciones un 62% en los próximos tres años”.

El diputado enfatizó que “estamos hablando de un sector que no solo produce alimentos de calidad y exporta a mercados exigentes, sino que sostiene familias y comunidades enteras. Paysandú, Salto y Río Negro necesitan políticas públicas que piensen a largo plazo y no solo en la emergencia”.