“Debería establecerse un período de tiempo acotado” para interpelaciones

“Si bien es cierto que mi experiencia en el Parlamento se remite únicamente a la interpelación al ministro de Ambiente Edgardo Ortuño, como se extendió por 22 horas, puedo decir que debería establecerse una manera diferente de convocar a integrantes del gobierno”. Rodrigo Vercellino, quien ocupó la banca de Fermín Farinha, sostiene que “escuchar a alguien durante casi diez horas, no permite a ninguna persona mantener la atención sobre lo que se expresa. Permitir que quien es interpelado haga eso, es dejar que no responda realmente, porque todo lo que hizo Ortuño –por caso– fue un extenso discurso político”.
Vercellino, quien ocupa el cargo de director de la Unidad de Ferias y Artesanías, debió renunciar para ocupar durante algunos días la banca de Farinha, debido a que es incompatible ser funcionario público y ocupar un cargo legislativo. Posteriormente, volvió a ser contratado por la Intendencia. “Lo hice convencido de la importancia del reconocimiento; el que posteriormente la Intendencia volviera a contratarme es claramente algo que debo agradecer especialmente”.

“Cuando se usa una gran parte del tiempo para hacer un relato político, casi como en campaña, creo que se pierde el tiempo y no se logra el objetivo”, dijo, volviendo sobre el tema.
Para Vercellino “debería establecerse un período de tiempo acotado, digamos tres horas, solo para responder las preguntas de los interpelantes. Y otorgar el mismo tiempo de nuevo, si es necesario. En el caso de Ortuño se le hicieron 47 preguntas y los técnicos apenas respondieron algunas, muy pocas. Porque entre el tiempo utilizado por el interpelante y el interpelado, no hubo para lo trascendente, responder a las demandas que llevaron al llamado”.

“Habría que ir al hueso en este asunto, por la gente a quienes representamos. Hacemos preguntas, no las contestan y se termina en un discurso político sin sentido, porque no se los convoca para eso”, subrayó.
“Más aun, fue muy claro cómo Ortuño se dedicó especialmente a hablar de política durante los noticieros de televisión de Montevideo, para aprovechar su difusión para hablar de política. Para mí es un error el sistema de interpelación. Lo digo desde la humildad, pero precisamente, como no tengo casi experiencia, puedo ver desde lo que soy, una persona común, cómo se desperdicia el tiempo parlamentario sin concretar. La población no elige sus representantes para eso”.
La sesión, solicitada por el diputado nacionalista Juan Martín Rodríguez, giró en torno a la cancelación del proyecto Neptuno y la política hídrica del gobierno liderado por Yamandú Orsi. La interpelación fue una instancia de alta tensión política, marcada por cuestionamientos técnicos, estratégicos y jurídicos sobre el rumbo adoptado por el Ejecutivo.