Por primera vez, el Consulado Móvil de Colombia llegó ayer a Paysandú, en una jornada que buscó acercar servicios consulares a una comunidad que, aunque dispersa y en parte no registrada, se estima mucho más numerosa de lo que indican los registros oficiales. Entre trámites, conversaciones con autoridades locales y diagnósticos sobre la realidad migratoria, la cónsul Laura Soto Arroyave definió el día como una “primera experiencia exploratoria” que permitirá medir la conveniencia de replicar este despliegue en otras ciudades del Interior.
La atención se llevó adelante entre las 8 y las 16 en Paysandú Innova, con el objetivo central de facilitar trámites a ciudadanos colombianos sin obligarlos a viajar hasta Montevideo.
El despliegue consular confirma algo que la propia diplomacia colombiana venía observando: las cifras oficiales no reflejan el tamaño real de la comunidad. En Paysandú hay 60 colombianos registrados, pero la cónsul estima que podrían ser cerca de 120. Si se incluyen Salto y Río Negro, la cifra total ronda los 140 registrados, aunque nuevamente, el universo real sería mayor.
En todo Uruguay, el registro consular marca 1.917 personas, pero la cónsul sostiene que el número real puede acercarse a 3.000. “Los cónsules nunca trabajamos sobre cifras exactas porque hay gente que llega y nunca se registra”, explicó a EL TELEGRAFO. Ese desfase se percibe en las actividades organizadas por el consulado: una feria de servicios realizada recientemente convocó a unas 1.600 personas, cifra incompatible con los padrones. “Es imposible que seamos solo 1.917. Vemos gente que nunca aparece en los registros”, insistió.
Entre pasaportes, cédulas y largas distancias
Soto Arroyave no ocultó que esperaba más público. Cerca de 20 trámites se habían concretado durante la mañana, con expectativas iniciales de 30 a 60 sólo en Paysandú, y más si se consideraba la llegada de residentes en Salto y Río Negro. De todas formas, aún había personas en fila después del mediodía.
Los trámites más solicitados fueron renovaciones de pasaporte e inscripciones de cédulas para votar en las elecciones de Congreso y presidente que Colombia celebrará el próximo año. “Los colombianos nos han dicho que agradecen mucho que podamos hacer este trámite porque entiendo lo largo que es el viaje hasta Montevideo”, señaló la cónsul. “Es muy largo, y poder hacer todo acá les facilita muchísimo”.
La jornada no estuvo exenta de dificultades. El sistema informático del consulado sufrió caídas repetidas, algo que la cónsul describió con humor. “Siempre se cae en los peores momentos, como una impresora que huele el miedo”, dijo. Las fallas, sumadas a un servicio de Internet irregular, obligaron a extender tiempos y a trabajar con paciencia.
Una primera prueba
Más allá de la utilidad inmediata, el consulado evaluará ahora si este tipo de operativos móviles puede sostenerse. “Somos un equipo de dos personas para atender todas las necesidades del país”, explicó Soto Arroyave. El operativo implicó “mucho esfuerzo logístico y humano”, por lo que la decisión de replicarlo dependerá de los resultados. Maldonado, donde existe una comunidad importante, ha sido uno de los pocos lugares donde se realizaron instancias similares hace unos años.
La cónsul quiso ser clara al decir que esta primera experiencia “nos dirá mucho” sobre si es “rentable, estratégico y funcional” llevar el consulado móvil a otras ciudades. En Paysandú, afirmó, se trató de “una fase muy exploratoria”.
Conversaciones más allá del trámite
La jornada también permitió acercar el termómetro de la comunidad. Según contó la cónsul, los colombianos expresaron principalmente gratitud por la posibilidad de resolver documentación sin viajar. Las autoridades locales, en tanto, valoraron la oportunidad de conocer mejor la situación de esta comunidad cada vez más visible en el departamento.
Soto Arroyave, quien llegó a Uruguay hace apenas cinco meses, destacó además algo que suele sorprenderle de los residentes colombianos en el Interior: su relación con el clima. Encontró muchos oriundos de ciudades cálidas como Pereira y Cali, donde las temperaturas habituales son similares a las del verano sanducero. “Medellín (su ciudad) es también más o menos así. Por eso no es tan extraño”, comentó.
En contraste, lo que sí la sorprende en Uruguay es el viento. “Me pregunto cómo hace esta gente para sobrevivir con el viento”, dijo entre risas. “Como ustedes no tienen montañas…”.
Un país que emigró y que empezó a recibir
La conversación con la cónsul derivó inevitablemente al fenómeno migratorio. Colombia resultó ser durante décadas un país emisor, marcado por la violencia política, el conflicto armado y el crimen organizado. “Éramos exportadores de emigrantes”, dijo. Pero en los últimos años, con el deterioro de la situación en Venezuela, Colombia comenzó a recibir migrantes en masa, un cambio histórico.
Eso obligó al Estado colombiano a diseñar mecanismos de acogida, entre ellos permisos temporales y normas especiales para evitar que niños nacidos en territorio colombiano quedaran apátridas debido al cierre de consulados venezolanos. “Para proteger a los niños, Colombia les dio la nacionalidad colombiana”, explicó. Los padres, luego, pueden solicitarla por extensión.
¿Por qué eligen Uruguay? El amor, en primer lugar
Consultada sobre las razones que traen colombianos a Uruguay, Soto Arroyave enumeró cuatro grandes motivos: el amor, los estudios, el emprendimiento y la búsqueda de protección. “Es impresionante la cantidad de uruguayos que se enamoran de colombianas”, dijo, aunque aclaró que también hay casos en sentido inverso.
La Universidad de la República también es un imán para estudiantes colombianos, especialmente en medicina, artes y comunicación. Otros llegan para emprender o desarrollar proyectos propios. Y un grupo menor arriba como víctimas del conflicto armado, encontrando en Uruguay un país “que abraza y acoge mucho”.
En tanto, para 2026 está prevista la organización de una feria cultural colombiana, actividad con la que la embajada busca mostrar la diversidad de un país que la cónsul describe como enorme y variado: 32 departamentos, geografías que van desde playas caribeñas junto a nevados hasta selvas en pocos kilómetros. “Es un país inmenso y diverso”, resumió.

