El cáncer en personas mayores es cada vez más frecuente. Aproximadamente el 54% de los casos nuevos y el 70% de la mortalidad por cáncer ocurren en pacientes de 65 años y más. Cuando se detecta, suele ser motivo de alarma tanto para los familiares como para la propia persona.
El tratamiento en personas mayores presenta desafíos únicos, ya que suelen coexistir con enfermedades crónicas como problemas cardíacos, renales o pulmonares, que aumentan los riesgos en una cirugía o quimioterapia.
Síntomas que sugieren CAM: Descenso de peso, anorexia, bulto en el cuello o mama, hemorragia digestiva o urinaria, tos persistente, disfagia, dolores óseos, cambio de ritmo urinario en el hombre.
Variables a tener en cuenta en el tratamiento
En función de:
A) Contexto social, polifarmacia, situación física y nutricional, autonomía, calidad de vida, reserva cognitiva y psicológica.
B) El grado de vulnerabilidad clasificado en:
-Tipo 1: paciente funcionalmente independiente sin grandes comorbilidades: tratamiento oncoespecífico en condiciones estándar.
-Tipo 2: Vulnerables: paciente parcialmente dependiente con no más de 2 comorbilidades: tratamiento onco específico adaptado o monoterapia.
-Tipo 3: Frágil paciente dependiente, con 3 o más comorbilidades o presencia de un síndrome geriátrico (caídas, incontinencia, el deterioro cognitivo y polifarmacia): tratamiento conservador, paliativo.
C) Valoración de complicaciones del tratamiento.
D) Cálculo de expectativa de vida: Mediante herramientas de E-Prognosis.
Tratamiento
Según el tipo de tumor se indicará:
Radio, quimioterapia, cirugía y/o inmunoterapia.
Objetivos
-Tratar a cada persona de forma individual, no por su edad, sino por su estado de salud, su independencia y sus valores.
-Buscar el mejor tratamiento posible para controlar o eliminar el cáncer y ayudar a vivir más y mejor.
-Aliviar síntomas y dolor, acompañando de manera integral durante todo el proceso.
-Cuidar las capacidades físicas, emocionales, cognitivas, culturales y espirituales, porque mantener la autonomía y la calidad de vida es tan importante como tratar el tumor.
-Cuando el paciente está en buena condición física, puede recibir los mismos tratamientos que un adulto joven y beneficiarse igual.
-Con un buen apoyo médico, familiar y nutricional, la mayoría de los adultos mayores tolera bien las terapias.
-Si el cáncer tiene posibilidad de cura, es clave no subtratar.
-En situaciones donde el cáncer no es curable, se debe evitar toxicidad; mejorar el confort.
En suma
En resumen, el cáncer en personas mayores requiere decisiones informadas y personalizadas. La prevención sigue siendo clave, y los tratamientos deben ajustarse al estado general del paciente.
Son claves los controles médicos preventivos recomendados, que permiten detectar el cáncer a tiempo y aumentar las posibilidades de un tratamiento exitoso.


