FNR cubre implante de cardiodesfibrilador (CDI)

El Fondo Nacional de Recursos (FNR) incluyó en su cobertura de prestaciones el implante de cardiodesfibrilador (CDI) para distintas cardiopatías y la prevención de la muerte súbita de causa cardíaca en Uruguay.
De acuerdo a la normativa para el uso del CDI –similar a un marcapasos pero que puede detectar arritmias y otras patologías–, con fecha 27 de noviembre, el fondo señala que busca garantizar el acceso a procedimientos médicos especializados y medicamentos de alto costo en la población. La muerte súbita representa aproximadamente el 50% de las muertes cardiovasculares, es el 25% del total de las muertes en adultos y la identificación de pacientes en riesgo es crucial para implementar medidas de prevención efectivas.

El documento establece indicaciones específicas para la cobertura del CDI en prevención secundaria y primaria de muerte súbita e incluyen paro cardíaco, taquicardia ventricular sostenida, síncope de causa no determinada, y síndromes como el de QT prolongado –anomalías en el ritmo cardíaco– y síndrome de Brugada.

En prevención secundaria, el FNR cubre el implante de CDI en casos de paro cardíaco por fibrilación o taquicardia ventricular no reversible, además del síncope de causa no determinada en pacientes con cardiopatía estructural y otros síndromes arrítmicos.
En prevención primaria, los pacientes con miocardiopatía hipertrófica y riesgo elevado de muerte súbita son candidatos para el CDI. Se consideran otros factores como antecedentes familiares y características del electrocardiograma para determinar el riesgo.
Asimismo, financia la terapia de resincronización en pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva y ciertas condiciones específicas. El documento señala que se permite el uso de dispositivos alternativos si la implantación del electrodo de seno coronario falla.

Criterios de Exclusión

Se excluyen pacientes con condiciones como daño cerebral irreversible, hipotensión sintomática, o enfermedades terminales con baja expectativa de vida. También se consideran pacientes con taquicardias no controladas o candidatos a revascularización coronaria.

Proceso de Autorización

Las solicitudes de CDI deben incluir una historia clínica completa y estudios paraclínicos necesarios. El FNR evaluará la pertinencia de la indicación y la documentación administrativa para autorizar el procedimiento.
Asimismo, realiza un seguimiento de los pacientes con CDI para evaluar la efectividad del tratamiento a mediano y largo plazo. Incluso solicitará información periódica a los Institutos de Medicina Altamente Especializada (IMAE) sobre el estado de los pacientes.

El procedimiento consiste en implantar debajo de la piel un generador interno de impulsos eléctricos (al igual que un marcapasos) y electrodos que se colocan en las cavidades cardíacas, a través de venas que llegan al corazón, explica el fondo.
Este aparato comprueba permanentemente el funcionamiento del corazón permaneciendo inactivo hasta que percibe la arritmia, momento en el cual actúa evitando las consecuencias perjudiciales de la arritmia.
La incisión en la piel del tórax se efectúa por debajo de la clavícula izquierda y se crea una pequeña cavidad o “bolsillo”. Se introduce él o los electrodos por una vena y se les hace avanzar hasta las cavidades cardíacas (más frecuentemente el ventrículo y aurícula derechos), mediante control con rayos X. Finalmente se fijan y conectan al CDI.
Por último se coloca el cardiodesfibrilador en la cavidad formada y una vez comprobado el correcto funcionamiento del aparato, se cierra la cavidad con unos puntos de sutura.

El dispositivo tiene una batería y puede agotarse en un período promedio de 4 años, lo cual obliga al implante de un nuevo dispositivo. El FNR informó que este procedimiento se realiza con anestesia general y habitualmente requiere internación de 1 o 2 días posterior al implante.