Con más de 30 expositores, charlas temáticas y una variada plaza de comidas, El Mecenas llevó adelante este domingo la tercera edición de la Feria del Tomate Antiguo y la Cerveza Artesanal. El remate del primer tomate volvió a superar la marca del año anterior, aunque la organización reconoció que la concurrencia fue menor a la esperada.
La jornada mantuvo el ambiente tranquilo y familiar que caracteriza al espacio, complementado por una serie de charlas abiertas al público sobre temas como veganismo, salsas picantes, flores comestibles y la mortandad de abejas en el país.
Uno de los momentos más esperados fue el remate del primer tomate de la temporada. La pieza simbólica alcanzó un nuevo precio récord, al ser adquirida por una persona desde Málaga por 13.000 pesos. Según explicó Alfredo Dolce, desde la organización, la compradora “sigue el emprendimiento desde el inicio”.
A pesar del atractivo de la propuesta, la concurrencia fue menor a la prevista. Desde El Mecenas señalaron que influyeron las altas temperaturas del domingo y la superposición con otras actividades que se desarrollaban ese mismo día en Paysandú. En ese sentido, expresaron que “esta es una de las cosas que entendemos que podemos mejorar entre todos, que es no superponer actividades; llevará un tiempo pero es importante que sea así”.
En cuanto a los sorteos, la organización destacó el entusiasmo del público. “Los sorteos, excelente, el megasorteo lo ganó Ramiro Miller, con una foto muy linda jugando con una pandorga con su hijo que la sacó su esposa, que cumplieron los requisitos y en el sorteo final se llevaron cerca de 30 premios variados”, señaló. Además, la jornada incluyó una serie de sorteos adicionales que despertaron el interés de los asistentes. Entre ellos, Facundo Pratt resultó ganador de un juego de tabla y cubiertos de El Yunque, mientras que Deborah Wince obtuvo un parrillero de la misma firma.
También se sortearon seis usufructos de huertas comunitarias: dos bins, dos parcelas de huerta y dos parcelas destinadas a tomates antiguos.
Los beneficiarios fueron Luana Saad y Gonzalo Colace (bins); Silvia Erlig y Nicolás Arriola (parcelas de tomates); y María Aguirre y Victoria Bazán (parcelas de huerta).
La feria también permitió avanzar en la venta de bonos colaboración, una herramienta que sostiene parte del trabajo comunitario que desarrolla el proyecto. Dolce recordó que cada número adquirido “ayuda a sostener un proyecto comunitario que crece con y para la gente, permitiendo que El Mecenas continúe visitando escuelas y recibiendo grupos educativos sin costo”.
Las ventas se movieron “bien, dentro de lo esperado porque hubo preventa y aparte se vendieron un montón en el predio”.
Al evaluar el encuentro, Dolce admitió que “quizás fue una de las ferias más flojas que hemos tenido”, aunque destacó que el público igualmente disfrutó de la propuesta.
La experiencia servirá para ajustar la difusión y prever con más anticipación el impacto de la simultaneidad de eventos en futuras ediciones, según consideró.
