El pasado 8 de enero el Gobierno publicó el nuevo decreto reglamentario de la Ley de Ley N° 16.906, de 7 de enero de 1998, “Ley de Inversiones – Promoción Industrial”. Se trata del Decreto Nº 329/025, que actualiza lo dispuesto en el Nº 268/020, al que reemplaza. Para conocer sobre de qué manera impacta esta nueva normativa en los alcances y en los efectos de la referida Ley, EL TELEGRAFO entrevistó al consultor independiente, licenciado en Economía y contador público, Diego Yacovoni, quien aportó “una visión estrictamente técnica”, aclaró. Señaló que a partir de la aprobación de esta ley cada gobierno ha ido ajustando la reglamentación. “Lo que hace el Poder Ejecutivo de cierta manera es enfocar la herramienta de exoneración de inversiones en lo que entiende es mejor para su política económica y también en base a la coyuntura y la dinámica que va teniendo la economía”, dijo.
CAMBIOS
Refirió Yacovoni que el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, “ya había anunciado que iba a haber cambios en la herramienta. Los que estamos en esto ya lo sabíamos. Se esperaba para mediados, inclusive para principios del año pasado, cuando asumió el gobierno”, pero finalmente se publicó a comienzos de este, con fecha de diciembre pasado. “En una primera lectura –expresa el consultor– entiendo que podría haber una esperanza estadística, es decir, el promedio de puntaje que se espera de exoneración de IRAE tendería levemente a la baja”, planteó. Esto quiere decir que quien antes proyectaba exonerar un 45%, ahora podría exonerar un 38, un 40%, con el mismo proyecto. Eso es por cómo se calcula la exoneración de IRAE –impuesto a la renta empresarial–”. Sin embargo, por otra parte, valoró que “el set de herramienta de indicadores necesarios para la exoneración de inversiones es mucho más amplio, y permite a las empresas tener otras disponibilidades de herramientas que el decreto anterior no tenía”. En la balanza, para Yacovoni termina siendo una ecuación con resultado positivo. “Hay un set de indicadores que están un poquito más relacionados a la dinámica de las empresas, que me parece que se ajusta mejor y las aggiornan de manera positiva”, dijo, y también apuntó que el anterior decreto reglamentario era de 2020, de “antes de la pandemia y ahora estamos en el 2025. Por lo tanto, ha habido cambios sustanciales en la economía y en la lógica de negocios. En ese sentido, entonces, esto es positivo”.
HERRAMIENTAS
Yacovoni profundizó en la evaluación de las herramientas que se incorporan para postular un proyecto, al señalar que “sigue habiendo puntaje en Comap por la herramienta de generación de empleo, sigue habiendo puntaje para la descentralización”. En ese sentido mencionó específicamente que “Paysandú cae levemente en el ranking –de puntaje en el índice de descentralización: antes te daba 10 puntos y ahora te da ocho puntos–, antes otorgaba el máximo y ahora pasa al tercer lugar”. Sin embargo consideró que “esto es positivo, porque en realidad te da más puntaje por mayor tasa de informalidad, desempleo, indicadores de pobreza monetaria. Significa que si Paysandú bajó levemente, si bien tiene menos beneficio, quiere decir que me mejoró su condición laboral”.
También se sigue “premiando” el aumento de exportaciones. Después también suman puntaje aspectos como la sostenibilidad ambiental, “que actualizó y profundizó muchísimo a lo que eran “aisladas” tecnologías limpias del decreto anterior. “Ahí permite a las empresas que quieran invertir en optimización de procesos y control de pérdidas, uso sostenible del agua y eficiencia energética, equipamiento de inversiones para promover la transformación hacia la producción sostenible del agro, circularidad de materiales y tratamiento de residuos”, repasó. “Se reglamentó un kit bastante amplio para toda empresa que esté pensando en hacer sus procesos productivos más eficientes, o más amigables con el medio ambiente”, señaló.
INNOVACIÓN
Otro aspecto que resaltó es el reconocimiento a la innovación tecnológica en el decreto, que a su juicio aplica especialmente a Paysandú. Anteriormente esto sumaba puntaje cuando se trataba de una innovación absoluta a nivel nacional, con lo que era difícil sumar allí.
“Hoy hay un escalón intermedio que se llama adecuación tecnológica, que permite para empresas que de repente incorporen o adapten nuevas tecnologías con el objetivo de mejorar su productividad, eficiencia operativa y competitividad”. Señaló que puntualmente le pasó con clientes de Paysandú “que de repente adquirían una nueva maquinaria para aggiornar su proceso productivo pero no era suficiente para los estándares Comap de innovación. Que sepan que esas inversiones, con esta nueva normativa Comap, bajo ciertas condiciones les podía traer beneficios”.
SECTORES
Hay indicadores que refieren a inversiones que se consideran estratégicas en función de intereses sectoriales de la economía. Allí mencionó como ejemplo el agro, “que obviamente aplica para Paysandú, tanto en la parte ganadera como agrícola: los beneficios del riego se siguen manteniendo, así como también todo lo que es conducción de agua para animales, y cuando digo se sigue manteniendo quiero decir que sigue generando beneficios” a efectos de la valoración del proyecto.
Yacovoni indicó que a partir de este nuevo decreto también suman inversiones que antes no eran computables y que son importantes para el sector ganadero, como la adquisición de “Reproductores vacunos (toros) y ovinos (carneros) para mejoras genéticas, y también contempla inversiones en embriones y semen, que antes no generaban puntaje”. Ahora, en la medida que una inversión de este tipo contribuye a la mejora de la producción ganadera, “hablando fuertemente de la fertilidad y digamos del stock de ganado reproductivo con el que te manejes, también esas inversiones son elegibles”. Igualmente se siguen manteniendo inversiones “en alambrados, subdivisiones permanentes, tajamares, reservorios, toma de agua para riego, etcétera”.
TAMAÑO
El consultor refirió a los incentivos para pequeñas empresas y recordó que “cualquier empresa con un nivel de estructura mínima y un nivel de facturación y fiscalización en DGI, puede acceder a la herramienta Comap”. Agregó que “no hay un monto mínimo o un tamaño chico de empresa. En teoría, cualquier empresa que tenga una persona jurídica, esté registrada en DGI y pague IRAE, y tenga inversiones en Uruguay, puede acceder”. Repasó algunos detalles sobre el nuevo régimen, que, dijo, tiene beneficios adicionales mayores a lo anterior para las micro y pequeñas empresas. “Estoy hablando de empresas que tengan una facturación anual menor a 10 millones de UI y menos de 19 empleados; se agregan 15 puntos porcentuales de exoneración de IRAE adicionales y 2 años para la utilización del beneficio”. Otro cambio es que “las empresas que no tengan contabilidad suficiente, no están obligadas a emitir balance y publicarlo en Comap –cosa que antes sí–, si la empresa es chica y justifica que no tiene contabilidad suficiente”. Esto, dijo, es un beneficio, “porque tener una contabilidad suficiente y emitir balances tiene un costo para la empresa, desde el punto de vista de los honorarios contables”.
Por otra parte, en el presente decreto se agregan beneficios para empresas medianas “que tengan hasta 50 empleados y hasta 75 millones de UI de facturación”.
HIDRÓGENO
Otro aspecto innovador en el nuevo decreto es la aparición del nuevo indicador “que se llama cadena de valor del hidrógeno verde y sus derivados”. Se trata de un indicador específico para el sector. “Cuando decimos cadena de valor, nos referimos a las actividades involucradas desde la generación de la energía renovable para producción de hidrógeno verde, siguiendo a la transmisión de energía para producción de hidrógeno verde, el almacenamiento, transporte y distribución de hidrógeno verde”. Asimismo incluye la “captura, el almacenamiento, la planta para producción de derivados de hidrógeno verde, es decir, el metanol, combustibles sintéticos, SAF (Sustaintable Aviation Fuel), amoníaco o fertilizantes, así como también el almacenamiento, transporte y distribución de derivados de hidrógeno verde y también los usos finales de hidrógeno verde, como la generación y el almacenamiento de energía, el transporte”. Quiere decir, indicó Yacovoni, que en la herramienta Comap “no solamente hay beneficios para la planta chilena que se va a instalar, sino también para el conjunto de proveedores que creen nuevas empresas o tengan nuevos proyectos para abastecer puntualmente a esta industria”.
Afirmó que “si yo soy un proveedor que va a prestar algún servicio de almacenamiento, o va a presentar algún servicio tercerizado, y tengo que comprar equipos o tengo que adaptar mi planta industrial para proveer a la industria del hidrógeno verde, Comap ahora, por el simple hecho de estar metiéndome en esa cadena, me genera beneficio, cosa que antes no existía”.
Se espera que la obra en la planta de HIF Global se esté desarrollando durante el 2027 y 2028, o sea que quien quiera en Paysandú destinarse y dedicarse a ese sector, ya debería estar evaluándolo”. También señaló que “evidentemente cambia la ecuación, hace un poco más rentable la proveeduría de servicios a esta industria y eso genera no solamente fuente de empleo en directo, sino que también mejora los márgenes de rentabilidad, estimula las inversiones para proveer a la planta”.
POSTULAR
El experto recordó que el titular, quien presenta un proyecto a la Comap, “es siempre la empresa, la razón social. Es iniciar un expediente dentro de la Comap, que es la Comisión de Aplicación de la Ley, que depende del Ministerio de Economía y Finanzas”.
Ya en el trámite se deben establecer las características de las inversiones elegibles del proyecto: “llámese maquinaria, vehículos, obra civil: nueva o reforma, etcétera”. Esas inversiones son las que se deben ajustan a los indicadores mencionados para recibir un puntaje y, en función de éste, determinar el beneficio al que se puede acceder. “En base a la inversión que la empresa comprometa va a obtener una exoneración de IRAE de impuesto a la renta que podría oscilar entre el 30 y el 50% aproximadamente en condiciones normales, aunque puede ser más, pero no menos de 30%”. Además del IRAE se puede “exonerar el impuesto al patrimonio por los activos elegibles, exonera el IVA de compra de esos activos y también exonerar tasas y tributos a la importación, siempre que no tengan competencia nacional de esos activos”.
Quien desee ampliar la información puede ponerse en contacto con el consultor Diego Yacovoni por medio del mail yacovonidiego@gmail.com.

