El directorio de Ancap, presidido por Cecilia San Román, recibió a una delegación encabezada por el intendente Nicolás Olivera, los diputados del departamento y coordinadores de las bancadas de la Junta Departamental, quienes transmitieron su “preocupación” por el plan del gobierno para el negocio del portland del organismo. El directorio señaló que aún no han tomado decisiones, sino que orientará el plan de reconfiguración del portland en el sentido ya planteado ante el Parlamento.
Preocupados
Olivera dijo que están preocupados por la situación y afirmó que el departamento no está en condiciones de perder más puestos de trabajo. A la salida de la reunión aseguró que hay “luces amarillas” y adelantó reuniones con el gobierno para buscar alternativas. “Ahora hablaremos con el gobierno para que revea la decisión o plantee una alternativa al plan para la planta de Paysandú, porque el departamento no resiste que se sigan descapitalizando los procesos productivos”.
Alertó que “acá está representado todo el departamento con la presencia de los tres diputados y ediles de la junta departamental. Eso habla de una preocupación genuina, que no tiene que ver con colores políticos sino que Paysandú no resiste que se pierda una sola fuente de trabajo y ni un solo proceso productivo en el departamento”.
Aún no definido
El diputado del Frente Amplio, Juan Gorosterrazú, señaló que “no está nada definido” y que la delegación llegó “en un buen momento para plantear la mirada desde el departamento”. Según el legislador, “también quedó claro que no cierra ninguna planta y el objetivo es mantener los puestos de trabajo con las plantas en funcionamiento. Si bien existe el planteo del traslado, también existe la posibilidad de reubicar a trabajadores en Paysandú”.
Consultado por la situación de los trabajadores contratados y que conforman la plantilla de las extractivas, señaló que el directorio busca los mecanismos para que continúen trabajando. “En esta primera reunión no se manejó el envío al seguro de paro y nos plantearon algunas alternativas, como por ejemplo, el aumento de la demanda del portland”.
Gorosterrazú planteó en la reunión que “en atención a que el intendente Nicolás Olivera es el presidente del Congreso Nacional de Intendentes” se proponga en ese ámbito la posibilidad de la compra del portland del ente público por parte de los gobiernos departamentales.
Resaltó que es “particularmente importante” porque la materia prima –caliza– que hay en Paysandú es de mayor calidad para las obras húmedas –puentes o represas–, así como su mezcla con otros productos para la construcción de caminería rural.
“Los actores coincidimos en que la situación es compleja. Ancap tenía el 48% del mercado en 2019 y actualmente cuenta con el 33%. Perdimos 15% en estos años y no se han hecho inversiones importantes por lo menos desde 2013. Las autoridades confirmaron que este año invertirán U$S 2,5 millones, otros U$S 2 millones en el próximo y U$S 4 millones”, dijo a EL TELEGRAFO.
Especificó que las inversiones se orientarán al mantenimiento de las plantas físicas, a la seguridad de las personas y del ambiente y en mejoras en la eficiencia. “La presidenta aseguró que si se va a invertir en las tres plantas, es porque ninguna se cerrará. Es un plan a diez años, donde estos primeros tres años serán para la reconfiguración del negocio del portland”, precisó.
Costo para paysandú
El diputado del Partido Colorado, Walter Verri, reconoció que “la reunión no fue muy distinta a la información que ya teníamos. Lo que sí podemos decir es que el directorio de Ancap aún no ha tomado una resolución, ratificó su plan de acción y no hay una fecha para el comienzo de su ejecución”. Verri transmitió en el encuentro que “el costo total de esa solución lo paga Paysandú y no estamos dispuestos. Si se decide avanzar cuando lo vote el directorio, queremos un plan B y que seamos recompensados de alguna manera del costo que pagará por reestructurar el negocio del portland”.
El diputado reconoció que “nadie discute que es un negocio ruinoso que nos hizo perder U$S30 millones el año pasado y en años anteriores fueron cifras similares. Llevamos un acumulado de unos U$S800 millones, es insostenible para cualquier gobierno y hay que encontrar una solución. Pero nos preocupa mucho, y esa fue la sensación al finalizar la reunión, que el costo lo pagará el departamento si el plan se aprueba en el directorio y avanzan en esa dirección”.
Verri abogó por el mantenimiento de los puestos de empleo en el departamento, tanto de los funcionarios del ente público así como los eventuales de las extractivas. “No vamos a permitir que Paysandú se descapitalice, ya sea en su producción nacional como en sus fuentes laborales. Es una muy mala señal que le sumemos más industrias –y más aún cuando es una empresa del Estado– a los problemas que ya tenemos con AmBev, el Frigorífico Casa Blanca y con Paycueros”, dijo Verri.
No obstante, destacó la “buena disposición en el directorio para encontrar alternativas, pero el plan es el anunciado para el horno de Paysandú que quedará como respaldo a Minas, dejaría de producir y pasaría a tener una actividad logística y una mínima extracción en las canteras. La decisión no está tomada pero la preferencia del directorio avanza hacia esa dirección”.
“Sinsabor” del encuentro
El diputado nacionalista, Fermín Farinha, definió el encuentro como “una reunión extensa a la que concurrimos para obtener respuestas a los planteos que nos transmiten los trabajadores. Nuestra preocupación son los puestos de empleo y no perder una unidad productiva. Sobre todo porque al costo del ajuste del portland no lo paguen los sanduceros”. Al finalizar la reunión, describió que “hay un sinsabor por no encontrar la necesaria luz para este tipo de situaciones, donde la incertidumbre es grande. Aún el directorio no tomó una decisión pero la hoja de ruta es priorizar Minas frente a Paysandú. Es pasar de una planta operativa a una de respaldo, pasar a una reducción en su funcionalidad y quedar operativa en un 20%”.
De acuerdo a algunos integrantes del directorio, “ese es el camino que tiene que adoptar la empresa y deja en evidencia que impactará en el factor empleo en cuanto a las relocalizaciones. No fuimos a buscar esa respuesta sino a ver los espacios de negociación existentes y ahora abriremos una instancia de diálogo con la ministra de Industria para tratar de alcanzar otras opciones que no lleven al resultado que parece inminente y es avanzar en la centralización de la producción de esas 280.000 toneladas en Minas”.
La reducción de la planta de Paysandú implica que pasará a cumplir la labor de “molienda de clinker y secado de portland, con un horno no operativo”. Sin embargo, “hay un camino para avanzar y dejamos establecidos que estos aspectos, sobre todo en lo que tiene que ver con el factor empleo, debieron comunicarse en la instancia parlamentaria. Lamentamos que en la hoja de ruta no haya otros planes que permitan mantener la unidad productiva como hoy la conocemos para evitar la descapitalización”, concluyó.
