Primeras chacras de soja en el Litoral norte por encima de los 2.000 kilos

Este martes se logró ingresar a cosechar por parte de un productor de la zona de ruta 24, logrando un rendimiento de 2.200 kilos por hectárea, sacando dos viajes con humedades entre 14 y 16 por ciento, en las que son de las primeras chacras que se cosechan de la presente zafra.
De acuerdo a lo mencionado desde Copagran a EL TELEGRAFO, “se trata de sojas de primera, siendo las primeras chacras que se cosechan recortando y buscando sacar lo que está más seco”.
A nivel general, entienden que hay mucha humedad, y encima con las precipitaciones de este miércoles, se estima que recién se reanude la actividad a partir de la próxima semana.

Al norte del río Negro hay chacras donde llovió muy bien a lo largo del ciclo productivo y se espera una buena trilla para la oleaginosa.
Entienden que de continur la inestabilidad climática y la demora en aprontarse los cultivos, el grueso de la zafra de cosecha de soja se estará centrando a fines de abril y los primeros días de mayo.

Al sur otro panorama

La soja en el sur del país se encamina a rendimientos que oscilan entre los 800 a los 1.400 kilos. Si bien hay variabilidad, la producción estará marcada por el déficit hídrico. Marcelo Fraga, gerente comercial de Copagran filial Colonia, estableció a El país que los productores ya proyectan el invierno con una mayor apuesta a la colza y la cebada. El escenario responde a lluvias muy por debajo del año anterior, con registros mínimos durante diciembre, enero y febrero, lo que afectó el desarrollo de los cultivos. En ese contexto, los rendimientos presentan una gran variabilidad, con chacras que van desde 500 hasta 2.000 kilos, indicó Fraga.

A nivel económico, el impacto es grande. Fraga señaló que si bien el bajo nivel de inversión en los cultivos de verano permitiría cubrir costos de insumos, la combinación de un invierno ajustado y una mala campaña de verano complica el pago de rentas, servicios y maquinaria.

Edgardo Rostán, en tanto, presidente de la Cámara Uruguaya de Servicios Agropecuarios, comentó que en Ombúes de Lavalle los resultados de la soja de primera fueron “muy dispares”, con chacras que van desde 800 a 1.200 kilos, afectados por el golpe de calor y la falta de agua. Incluso en casos puntuales de cultivos regados, los rendimientos quedaron por debajo de lo esperado, agregó.

Además del bajo rendimiento, el estado de los cultivos plantea problemas de calidad. Según explicó, las sojas están desparejas, con chauchas verdes y secas al mismo tiempo, lo que complica la cosecha y genera incertidumbre sobre el grano final. A esto se suma la presencia de chauchas abiertas y granos deteriorados, lo que podría impactar en la comercialización.

Otro factor que preocupa es el avance de malezas. Rostán advirtió sobre una fuerte presencia de capín, pasto blanco y verdolaga, favorecida por la falta de cobertura en los cultivos y las condiciones recientes. Esta situación agrega complejidad al manejo, ya que las opciones de control son limitadas en etapas cercanas a la cosecha.

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