Silva Gallardo cuestiona al Directorio blanco y advierte sobre un quiebre con las bases

El edil nacionalista Andrés Silva Gallardo, integrante de la Lista 51, solicitará explicaciones ante la Comisión Departamental del Partido Nacional para determinar si el Directorio de la colectividad impartió instrucciones destinadas a promover el pasaje al Tribunal de Ética de aquellos ediles que no acompañen de manera unánime las decisiones adoptadas por sus bancadas.
El planteo surge luego de que dos ediles nacionalistas de Montevideo fueran derivados al Tribunal de Ética por votar el endeudamiento extrapresupuestal promovido por la Intendencia capitalina para financiar obras. Para Silva Gallardo, la decisión representa un antecedente que puede comprometer la libertad de criterio de los curules blancos en todo el país.
“Quiero saber si existe una instrucción del Directorio para que, cuando un edil no vote en forma alineada con su bancada, deba ser sometido al Tribunal de Ética. Porque, si es así, estaríamos ante una situación muy grave”, expresó.
El dirigente sanducero cuestionó que las decisiones políticas puedan quedar condicionadas por directivas impartidas desde la estructura nacional del partido. “No podemos aceptar un direccionamiento digitado desde arriba de las escaleras del Directorio blanco. Eso desconoce una larga historia del Partido Nacional, que siempre ha admitido distintas visiones sobre un mismo tema”, afirmó.

“SER OPOSICIÓN NO SIGNIFICA OPONERSE A TODO”

Silva Gallardo sostuvo que el Partido Nacional debe ejercer su rol opositor sin caer en una actitud automática de rechazo ante cada iniciativa promovida por otros sectores políticos.
“Ser oposición no significa oponerse a todo”, sentenció. A su entender, el episodio de Montevideo parece responder a una concepción equivocada. “Da la impresión de que para el Directorio es más importante ejercer un negativismo pavloviano y tener a todos alineados que construir una agenda de propuestas en beneficio de la población, independientemente de dónde provengan”.
El edil manifestó además su solidaridad con los dos curules montevideanos sometidos al juzgamiento partidario y expresó su discrepancia con las voces que reclamaron sanciones más severas. En ese sentido, recordó que la senadora Graciela Bianchi llegó a plantear públicamente la expulsión de ambos dirigentes.
“Eso causa estupor, molestia y una enorme discrepancia. Podemos estar de acuerdo o no con el voto de un compañero, pero de ahí a pretender expulsarlo del partido porque ejerció su libertad existe una distancia enorme”, señaló.

LA SITUACIÓN DE PAYSANDÚ

Silva Gallardo consideró que, si el Directorio pretende intervenir en las decisiones de los ediles departamentales, debería aplicar el mismo criterio en todos los departamentos y no solamente cuando se trata de Montevideo.
Recordó que en Paysandú algunos curules nacionalistas no acompañaron propuestas presupuestales del intendente Nicolás Olivera y que incluso uno de ellos votó favorablemente un llamado a sala al jefe comunal. Sin embargo, subrayó que nunca reclamó sanciones disciplinarias para quienes adoptaron esas posiciones.
“Yo he sido crítico de algunas decisiones de compañeros ediles acá en Paysandú. No compartí que no acompañaran determinadas propuestas del intendente, pero jamás se me pasó por la cabeza pedir que fueran enviados al Tribunal de Ética”, afirmó.
Para el edil, la convivencia de opiniones diferentes forma parte de la identidad histórica del nacionalismo. “Respeto la libertad antes que nada. Un partido no puede pedir libertad hacia afuera y desconocerla hacia adentro cuando alguien piensa distinto”, expresó.

RESPETO POR EL TRABAJO DEPARTAMENTAL

Silva Gallardo sostuvo además que el Directorio nacional no debería sustituir el papel de las comisiones departamentales ni desconocer la realidad política de cada territorio.
“No es materia del Directorio inmiscuirse en las decisiones políticas de cada edil, porque de esa forma se desconoce el trabajo de las comisiones departamentales nacionalistas”, indicó.
También reivindicó la tarea de quienes participan en las juntas departamentales, cuya función es honoraria.
“Hay militantes que hacen sus primeras armas en política sin recibir ningún tipo de contraprestación. Por mandato constitucional, los ediles somos honorarios. Por eso, antes de perseguir a quien piensa diferente, habría que ser mucho más exigente con quienes ocupan cargos públicos remunerados”, sostuvo.

ANTECEDENTES DENTRO DEL PROPIO PARTIDO

El dirigente recordó que el Partido Nacional atravesó históricamente debates internos de mayor profundidad sin que quienes sostuvieron posiciones discrepantes fueran sancionados.
“En temas mucho más importantes, como la Ley de Caducidad o la LUC, no existieron unanimidades dentro del partido. Hubo compañeros que pensaron y actuaron distinto y no por eso fueron enviados al Tribunal de Ética”, afirmó.
También señaló que durante el período anterior se registraron votaciones disidentes en otras juntas departamentales sin que el Directorio adoptara medidas similares. “Hubo situaciones parecidas en Canelones y no se actuó de esta manera. Entonces parece que el interés está puesto especialmente en Montevideo, donde el partido no es gobierno desde hace más de 60 años”, cuestionó.
Silva Gallardo enfatizó en que “no estamos hablando solamente de una sanción a dos compañeros. Estamos hablando de una señal que puede generar un quiebre histórico con las bases del Partido Nacional”.