En Paysandú viven 18.276 personas de 65 años y más, equivalentes al 3,36% del total nacional de ese grupo etario, en un país donde la población mayor crece a un ritmo muy superior al del conjunto de los habitantes. Entre 2011 y 2023, la cantidad de uruguayos de 65 años y más aumentó un 16,29%, mientras la población total creció apenas un 2,54%.
El incremento fue todavía más pronunciado entre quienes tienen 90 años o más, cuya cantidad subió un 43,52%, según los datos presentados por la Red Nacional de Organizaciones de Personas Mayores (Redam) ante la Comisión de Personas Mayores del Congreso de Intendentes (Cipem), que preside la representante de la Intendencia de Paysandú Guadalupe Caballero.
El encuentro se desarrolló en la sede del Congreso de Intendentes, en el Prado de Montevideo, donde Redam expuso las consecuencias del progresivo envejecimiento demográfico y propuso coordinar acciones con los gobiernos departamentales para fortalecer la participación, la integración y la protección de los derechos de las personas mayores en todo el país.
Entre 2011 y 2023, la población nacional pasó de 3.412.636 a 3.499.451 habitantes, un incremento del 2,54%. En cambio, la cantidad de personas de 65 años y más creció de 468.908 a 545.301, un 16,29%, lo que demuestra que el envejecimiento avanzó a un ritmo más de seis veces superior al crecimiento general de la población.
El mayor aumento se produjo entre las personas de 90 años o más, que pasaron de 18.998 a 27.265, 43,52% más. La población comprendida entre 65 y 69 años creció un 23,83%, al aumentar de 133.525 a 165.347 personas, mientras la franja de 85 a 89 años subió un 17,75%, de 37.701 a 44.393.
También se registraron incrementos entre las personas de 70 a 74 años, que pasaron de 113.436 a 131.676, un 16,08%; de 75 a 79 años, de 95.128 a 103.248, un 8,54%; y de 80 a 84 años, de 70.120 a 73.372, un 4,64%.
“Vivimos en un país que envejece. Cada año aumenta el número de personas mayores y, con ello, también crecen los desafíos, pero sobre todo las oportunidades”, señaló Redam.
ALIANZA CON LAS INTENDENCIAS
A partir del diagnóstico demográfico, Redam se puso a disposición del Congreso de Intendentes para acompañar las recorridas y los plenarios que Cipem realiza en diferentes departamentos.
La propuesta consiste en organizar encuentros regionales, restablecer vínculos con organizaciones locales, intercambiar experiencias, identificar necesidades comunes y construir propuestas que puedan incorporarse a las políticas destinadas a las personas mayores. “No venimos únicamente a solicitar apoyo; venimos a proponer una alianza”, sostuvo la organización ante los integrantes de Cipem.
Redam considera que las intendencias pueden cumplir un papel fundamental, no solamente por el respaldo logístico que están en condiciones de brindar, sino también por el conocimiento que poseen sobre la realidad de cada comunidad y por su vínculo permanente con instituciones y referentes territoriales.
La cooperación planteada comprende la disponibilidad de espacios departamentales o municipales para realizar reuniones, la coordinación con organizaciones locales, la difusión de los encuentros y, cuando la agenda lo requiera, apoyo para alimentación o alojamiento de las delegaciones.
La organización entiende que la articulación nacional permitiría conocer con mayor precisión las necesidades de la población mayor, recibir propuestas elaboradas desde los territorios y desarrollar políticas públicas con una participación social más amplia.
RECUPERAR LA PRESENCIALIDAD
Durante la presentación se señaló que la pandemia afectó especialmente a las personas mayores y debilitó sus espacios de participación. Las reuniones, actividades sociales y encuentros presenciales fueron sustituidos en gran medida por la virtualidad, modalidad que Redam todavía utiliza para buena parte de su funcionamiento.
La red planteó la necesidad de recuperar el contacto directo y volver a recorrer el territorio nacional. La intención es acompañar los plenarios de Cipem y coordinar cada visita con las intendencias, municipios, organizaciones e instituciones vinculadas con las personas mayores.
Redam advirtió que en distintos departamentos funcionan grupos que promueven la integración, la salud, la cultura, la defensa de derechos y el envejecimiento activo, pero muchas veces esas experiencias permanecen aisladas.
“Cada grupo resuelve problemas similares, genera buenas prácticas y adquiere experiencia, pero ese conocimiento rara vez llega a otras localidades”, sostuvo la organización.
Los encuentros regionales permitirían compartir experiencias exitosas, detectar dificultades comunes, fortalecer liderazgos y avanzar hacia una representación más organizada. Redam remarcó que las personas mayores no son solamente destinatarias de políticas públicas, sino ciudadanos con experiencia, conocimientos y capacidad para continuar participando en la construcción de sus comunidades.
UNA RED NACIONAL DE ORGANIZACIONES
Redam es una red de organizaciones de personas mayores y un espacio de participación promovido por el Ministerio de Desarrollo Social. Su proceso de creación comenzó en 2009, cuando el ministerio convocó a grupos de la sociedad civil para trabajar en un documento que sería presentado ante la XVI Reunión de Altas Autoridades sobre Derechos Humanos del Mercosur.
Ese mismo año, mediante la ley 18.617, fue creado el Instituto Nacional de las Personas Mayores. La normativa estableció sus principios de funcionamiento, sus planes de trabajo y la integración de un Consejo Consultivo con representantes del Ministerio de Salud Pública, el Banco de Previsión Social, la Cátedra de Geriatría, Cipem, Inmayores, Redam y la Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay. Organizaciones de todos los departamentos designaban delegados para participar en plenarios donde se consideraban asuntos relacionados con la vejez, la salud, la vivienda, la seguridad, los cuidados, la educación y los derechos. También se desarrollaron cinco experiencias denominadas “Diputados por un día”, durante las cuales representantes de las personas mayores presentaron sus problemáticas.
La organización funciona de manera horizontal, sin comisión directiva ni tesorería, no tiene fines de lucro y no administra recursos financieros.
Su principal objetivo es promover el cumplimiento de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.
TERCER PLAN DE VEJEZ Y ENVEJECIMIENTO
Durante los últimos años se elaboraron dos planes nacionales de vejez y envejecimiento. Inmayores trabaja actualmente, mediante mesas de diálogo con la sociedad civil y reuniones institucionales, en la preparación de un tercer plan, cuya presentación está prevista para octubre.
Uruguay aprobó en 2016, mediante la ley 19.430, la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores. La norma establece obligaciones para el Estado y reconoce, entre otros principios, el derecho a la igualdad y a no ser discriminado por razones de edad, el derecho a la vida y la dignidad durante la vejez, y el derecho a conservar la independencia, la autonomía y la participación activa en la comunidad.


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