Con el receso a nivel de Australia y el avance del verano en la Unión Europea, el mercado lanero interno comenzó a enfriarse, con referentes de la industria que remarcan una “quietud en los negocios con el exterior”.
Por lo que, si bien la demanda sigue posicionada para comprar, los valores tienden a ser levemente inferiores a la semana pasada y la concreción de los negocios no es tan ágil, sostiene el informe del Faxlana de Tardáguila Agromercados. A nivel de los productores, las pretensiones son de mayores valores que los actuales, por lo que mayoritariamente la decisión es “esperar a la primavera” para negociar la lana, que en su gran mayoría aún no se ha esquilado, dado que el clima ha detenido los trabajos en la mayoría de los establecimientos y de ahí que la oferta disponible es muy reducida.
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