MTOP prepara amplia intervención en la ruta 3 hasta Salto Grande

La Dirección Nacional de Vialidad presentó en Paysandú las obras de rehabilitación y mantenimiento previstas para ruta 3, desde Arroyo Grande, en el kilómetro 243, hasta el acceso a la represa de Salto Grande, en el kilómetro 495. Los trabajos se ejecutarán mediante dos licitaciones, comprenderán sectores de Río Negro, Paysandú y Salto y tendrán un contrato de siete años, con dos años destinados a las obras iniciales y otros cinco al mantenimiento de la carretera.

La presentación se desarrolló en el Espacio Cultural Gobbi como una instancia de comunicación con la comunidad organizada por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, en el marco de un proyecto financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo. Jorge Galusso Freitas, director de División Regional número 6, Paysandú y Río Negro, de la Dirección Nacional de Vialidad; Martín Goyeneche, del departamento de calidad ambiental, laboral y materiales de la Dirección Nacional de Vialidad y Adrián Moreira y Pablo Hermida, de la Dirección de Mantenimiento de la Dirección Nacional de Vialidad, expusieron las características de las intervenciones, sus aspectos ambientales y sociales y recibieron planteos de representantes de instituciones y usuarios de la ruta.

Jorge Galusso, director de la División Regional Nº 6 de Paysandú y Río Negro de la Dirección Nacional de Vialidad, explicó que este tipo de encuentros se realiza cuando se proyectan obras con una incidencia importante sobre la infraestructura y las comunidades. “Cada vez que surge un proyecto que influye grandemente en toda la infraestructura, el Ministerio procura acercarlo a la población para que pueda plantear sus concordancias o eventualmente sus discrepancias”, señaló.

Indicó que la instancia contempló tanto los aspectos viales como medioambientales y estuvo dirigida a las “fuerzas vivas” de los departamentos involucrados. Consultado sobre el objetivo del encuentro, respondió que se buscaban “ambas cosas”: presentar las características de las obras y, posteriormente, quedar “abiertos a todas las solicitudes que puedan hacer”.

Las intervenciones serán realizadas sobre el pavimento existente e incluirán bacheo, recapado con una nueva capa asfáltica y, en determinados sectores, reciclado y reconstrucción de banquinas. También se proyectan obras complementarias, entre ellas adecuaciones de rotondas en Ruta 3 en el acceso a Porvenir y en el ingreso por Ferreira Aldunate, además de isletas para ordenar el tránsito en cruces con Ruta 20, La Tentación y el acceso a Quebracho.

Los técnicos señalaron que antes de definir las intervenciones se realizó un relevamiento del estado funcional y estructural de la carretera, con mediciones sobre conservación del pavimento, rugosidad y capacidad estructural. La información obtenida es de acceso público y sirve de base para determinar qué tipo de obra corresponde ejecutar en cada tramo.
Durante el intercambio, la secretaria general de la Intendencia de Paysandú, Gabriela Gómez, planteó la necesidad de incorporar terceras vías para facilitar la circulación y el adelantamiento ante el crecimiento del tránsito pesado. Desde Vialidad se respondió que, aunque no están confirmadas para estos contratos, “está en consideración hacer terceras vías” en uno de los circuitos y se realizan estudios para extenderlas hacia otros sectores, en una política que apunta a avanzar progresivamente hacia el norte del país.

También David Gandolfo, jefe de Operaciones de la Estación Experimental Mario A. Cassinoni de la Facultad de Agronomía, planteó la necesidad de mejorar el acceso ubicado en el kilómetro 363, al advertir que el incremento de funcionarios, estudiantes, docentes y vehículos de carga ha vuelto más riesgoso el ingreso y la salida del establecimiento. Vialidad informó que esa intervención no está incluida actualmente, aunque el pliego prevé recursos para atender solicitudes de las comunidades que podrán ser gestionadas mediante expediente durante la ejecución de las obras.

En materia ambiental, los técnicos señalaron que se trata de obras cuyos impactos se consideran, en general, poco significativos y reversibles siempre que se apliquen las medidas de mitigación previstas. Entre los efectos esperados mencionaron emisiones, ruido, polvo, generación de residuos y alteraciones transitorias del tránsito, mientras que entre los beneficios sociales se destacó la mejora de la transitabilidad y de las condiciones de circulación para usuarios locales y transportistas.

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