La Celeste festeja pero intenta enfocarse en el último desafío de las eliminatorias: ganarle a Chile el martes de visita, por la última fecha, para luego sí enfocarse directamente en la cita mundialista que comenzará el 21 de noviembre.
Tras el triunfo ante Perú todo fue locura, festejo, pero la realidad es que se pretende encarar el nuevo desafío con la seriedad que merece, y el triunfo ante Chile está entre ceja y ceja del plantel y el cuerpo técnico.
La Celeste trabajó ayer ya con la incorporación de Matías Vecino, que por ser positivo al coronavirus no pudo estar a la orden para el pleito ante los incaicos.
El DT deberá definir cuánto perdió el jugador del Inter de Milán durante estos días de confinamiento.
El equipo se definirá mañana, pero Alonso no larga prenda. Trabajando a puertas cerradas, con la cancha rodeada de lonas, el equipo seguramente se confirmará el mismo día del partido. Pero todo hace indicar que habrá alguna variante en la oncena titular, más allá de la obligada ante la ausencia de Facundo Pellistri, la gran sorpresa desde que asumió el nuevo DT de Uruguay. En Chile, mientras tanto, se habla de un pacto para que ganen los dueños de casa y esperar. Uruguay, está claro, apostará a ganar.

