El río Uruguay detuvo su creciente y se mantiene estacionado en 5,97 metros frente a Paysandú, por debajo de los 6,10 metros que habrían obligado a evacuar a unas 160 personas más. La situación permanece bajo control, aunque 31 vecinos ya debieron abandonar sus viviendas o se encuentran afectados por el avance de las aguas.
De acuerdo con el último relevamiento, se recibieron diez denuncias policiales vinculadas a la creciente. Entre los afectados hay 21 mayores y 10 menores de edad.
En las carpas instaladas por el Ejército permanecen evacuadas 21 personas -14 mayores y siete menores-, mientras que otras dos personas mayores se autoevacuaron en una carpa particular. Además, ocho vecinos, cinco adultos y tres menores, se trasladaron a domicilios particulares.
La secretaria general de la Intendencia, Gabriela Gómez, destacó que el río dejó de crecer cuando se aproximaba a los seis metros y expresó su expectativa de que comience a descender en las próximas horas.
“Si bien el río está llegando casi a los seis metros, en estos momentos se mantiene estable. Tenemos algunos evacuados, pero no en la cantidad que veníamos teniendo en años anteriores”, señaló.
Gómez atribuyó la disminución en la cantidad de personas desplazadas a los realojos concretados durante la administración departamental, que permitieron retirar a numerosas familias de zonas inundables. “Gracias a la gestión del intendente Nicolás Olivera en el período pasado, hoy tenemos muchos menos evacuados por las crecientes. Ese es un dato para destacar”, afirmó.
La jerarca recordó que, en otros episodios, las inundaciones obligaban a trasladar a cientos de personas. En esta oportunidad, pese a que el río se encuentra próximo a los seis metros, el número de evacuados y autoevacuados es considerablemente menor. “Estamos hablando de cientos de personas menos que en años anteriores”, expresó.
Gómez consideró que estos resultados deben impulsar la continuidad de los programas de realojo, mediante el trabajo conjunto entre la Intendencia y el gobierno nacional. “Eso nos impulsa a seguir trabajando desde la gestión, de la mano del gobierno nacional, para continuar realojando a quienes viven cerca de las aguas del río Uruguay”, sostuvo.
SEGUIMIENTO PERMANENTE DEL CECOED
La evolución del río continúa siendo evaluada por el Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed), junto con los organismos que participan en la asistencia a las familias desplazadas. Según informó Gómez, equipos médicos recorrieron los lugares donde permanecen las personas evacuadas para controlar su estado de salud y atender eventuales necesidades. “En las últimas reuniones del Cecoed se ha hecho el seguimiento correspondiente y la gira médica ya estuvo en cada lugar. Está todo bajo control”, aseguró.
Las previsiones manejadas por las autoridades situaban el pico de la creciente en torno a los seis metros. Al haberse estacionado en 5,97, se espera que el nivel comience a bajar, aunque los equipos permanecen en alerta ante cualquier cambio. “Hasta los seis metros estamos dentro de la línea prevista en las reuniones del Cecoed. Esperábamos el pico máximo ahora, se mantiene estable y esperamos que comience a descender”, manifestó Gómez.
Entre los puntos que presentaron dificultades se encuentra Diagonal a San Félix, donde personal de la Intendencia realizó tareas de limpieza y acondicionamiento de zanjas para favorecer el escurrimiento y evitar que el agua alcanzara algunas viviendas. “Por medio de la Intendencia se han limpiado algunas zanjas para evitar que el agua llegue a la puerta de algunos vecinos”, explicó Gómez. La afectación se concentró en pocos hogares. “Eran casos puntuales, dos o tres, no más”, precisó.
Mientras se aguarda el descenso del río, los organismos departamentales y nacionales mantienen la vigilancia y la asistencia a las 31 personas que debieron abandonar sus viviendas o trasladarse preventivamente.

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