El sindicato de funcionarios de UTE, AUTE, parará mañana jueves por 24 horas en rechazo al “recorte de personal” y denuncian que el ente mantiene ganancias millonarias que no son volcadas en beneficio de la tarifa residencial a fin de evitar incrementos habituales a comienzos del año. Las movilizaciones se enmarcan, además, en la conmemoración del 73º aniversario de la fundación del gremio que los nuclea, con actos y marchas en Montevideo.
El jueves habrá guardias gremiales para atender el normal funcionamiento del servicio de energía eléctrica, pero no efectuarán trabajos programados ni instalación de nuevos servicios, sino que se mantendrá la atención de roturas o apagones. El funcionamiento de las oficinas comerciales y su apertura o no, dependerá del nivel de acatamiento a la medida.
Falta personal
El presidente del sindicato a nivel nacional, Gonzalo Castelgrande, señaló a EL TELEGRAFO que “la denuncia puede extenderse en defensa de las empresa públicas en general. Pero en el caso de UTE tiene muchas particularidades. Hablamos de una política de recorte de personal en una plantilla, cuyo promedio de edad es bastante elevado. Al día de hoy, más del 30% del total de los funcionarios tiene causal jubilatorio”.
Recordó que “a partir de 2015 se instaló un recorte en el ingreso del personal y se empiezan a reducir las vacantes. De cada tres, se cubrían dos hasta el año 2020 que, presupuestalmente, se mantuvo la plantilla con una base de 6.800 funcionarios”.
El dirigente aclaró que las movilizaciones comenzaron en los períodos pasados, pero “denunciamos que con el nuevo gobierno este recorte se agrava porque ahora tenemos una pauta presupuestal que de cada tres retiros solo se cubre una vacante”.
Explicó que “se jubilan entre 300 y 350 personas por año en UTE y si no se cubren esos puestos de trabajo, traerá repercusiones en el servicio. A esto se suma que la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, en su instructivo 2020, previó la eliminación del cien por ciento de las vacantes. Ese año perdimos cerca de 500 vacantes y este año, UTE elaboró una plantilla de 6.100 trabajadores como tope. En realidad se preveía en la reestructura realizada en 2013 mantener el número, por lo que hoy tendríamos que ser cerca de 8.000 funcionarios”.
No está en crisis
AUTE denunció que el ente “no está en crisis ni da pérdidas, sino que es sumamente dinámica. Aún en pandemia, dio ganancias muy importante entre 2020 y 2021 y se elevó a cerca de 200 millones de dólares, una cifra por encima de la exigida por el Poder Ejecutivo para volcar a Rentas Generales”.
Además, el organismo “ha tenido utilidades récord como producto de la exportación que se hizo fundamentalmente a Brasil y eso generó ganancias en UTE de unos 220 millones de dólares”.
Según Castelgrande, “por un lado vemos una situación de contexto de aumento de la demanda de energía que crecerá en torno a un 4 o 4,5% en una empresa con ganancias y por otro lado, en la interna vivimos una situación de recortes”.
De acuerdo al dirigente, los trabajadores “se ven sobre cargados en su tareas” y “un ejemplo de eso fue lo ocurrido en Paysandú, con la ola de calor, los incendios y el temporal. La gente se quedó sin luz por varios días porque no dábamos abasto”.
Asimismo, el sindicato plantea “una situación muy injusta en los hogares con tarifas residenciales. Aún con las ganancias de UTE en los últimos años, la luz aumentó 19%. Se incrementó la tarifa en abril de 2020, en enero de 2021 y en enero de 2022. Fueron tres aumentos que llevaron a ese porcentaje”.
Si bien reconoció que “los aumentos fueron por debajo de la inflación marcada por el INE, en definitiva estamos convencidos que UTE puede hacer un derrame de sus ganancias en la sociedad y no aumentar las tarifas. Porque el costo lo pagan los hogares, en tanto a los grandes empresarios acceden a descuentos y subsidios. Incluso, de acuerdo a los costos internacionales, se prevé que paguen mucho más barato los grandes consumidores que las tarifas simples de los hogares”.
Morosidad
“UTE hoy resolvió lo que el directorio denomina ‘un plan de pérdidas’ donde una de las primeras decisiones es tratar de hacer ‘barridas’ y empezar a cortar la luz a los deudores, que por ahora no se aplicó. En este tema tenemos una discusión interna y también nos movilizamos por la inclusión social. Porque UTE desarrollaba una política de inclusión para captar usuarios y no cortale la luz, además de darle facilidades para tener una conexión regularizada, con el hábito de pagar”, dijo Castelgrande.
Subrayó que “hasta principios del año pasado había más de 50.000 situaciones de corte de un total de 1.300.000 usuarios. Pero a marzo o abril de este año no tenemos los nuevos datos. Y a las situaciones de corte, tenemos que sumarle las familias que hicieron convenios para pagar”.
