Enfermedad transmitida por alimentos (ETA)

Las ETA son afecciones provocadas por el consumo de agua o alimentos contaminados con microorganismos o parásitos, o bien por las sustancias tóxicas que aquellos producen. La preparación y manipulación de los alimentos son factores clave en el desarrollo de estas enfermedades. Las causas más frecuentes de intoxicación alimentaria son los organismos infecciosos –entre ellos, bacterias, virus y parásitos– o sus toxinas.

Los organismos infecciosos o sus toxinas pueden contaminar los alimentos en cualquier momento del procesamiento o la producción. Si los alimentos se manipulan o cocinan de manera incorrecta, la contaminación también puede producirse en el hogar. En la mayoría de los casos, la ETA es leve y desaparece sin secuelas. Otras veces requiere ingreso al hospital.

La contaminación es difícil de detectar, ya que generalmente no altera el sabor, el color o el aspecto de la comida.

Síntomas

  • Varían según el agente infeccioso y huésped.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Diarrea líquida.
  • Dolor y calambres abdominales.
  • Fiebre.

Grupos vulnerables

Existen grupos como niños, los ancianos y pacientes con inmunosupresión, que por su baja resistencia a las enfermedades son especialmente vulnerables a las ETA, que puede ocasionar cuadros severos incluso provocando la muerte.

Embarazo: Infección por listeria que puede ser grave para el feto.

Menores de 5 años: Escherichia coli causa una afección que se llama síndrome hemolítico urémico, con insuficiencia renal.

Diagnóstico

  • Historia y examen físico.
  • Coprocultivo, hemograma, función renal.

Tratamiento

  • Aporte de líquidos, vía oral o intravenosa.
  • Antibióticos en casos indicados.

Medidas básicas de prevención

  • Lavados de manos y superficies con frecuencia.
  • Mantener los alimentos crudos separados de los que están listos para comer.
  • Cocinar los alimentos a una temperatura segura.
  • Refrigerar o congelar los alimentos perecederos de inmediato, dentro de las dos horas desde la preparación.
  • Utilizar agua de red potabilizada.
  • Seleccionar alimentos sanos y frescos.
  • Lavado de frutas y verduras en forma minuciosa.

Conclusión

Son signos de severidad que ameritan consulta urgente: vómitos frecuentes, dolor abdominal intenso, signos de deshidratación como sed excesiva, sequedad de boca, baja diuresis, síntomas neurológicos como la confusión mental.