Aplastamiento de caño de saneamiento obligó a romper carpeta asfáltica recién construida

La rotura por aplastamiento de un caño de saneamiento del sistema central de OSE en Tacuarembó e Independencia, instalado hace muchos años, obligó a la Intendencia a realizar una apertura en la recientemente completada calzada de carpeta asfáltica de unos veinte metros de largo, para permitir que el organismo procediera a la reparación correspondiente. “Lamentablemente esas cosas pasan, más allá que es real que estamos trabajando de manera muy coordinada con OSE. De hecho la obra que se viene realizando en calle Tacuarembó para mejorar radicalmente el desagüe de agua de lluvia no se ha culminado en Carlos Albo porque los vecinos tienen primero que conectarse al saneamiento; sin eso no podemos ponerle carpeta asfáltica. Se prevé todo lo que se puede, pero a veces igual ocurren emergencias como esta”, explicó Diego Belvisi, director de la Unidad Técnica de Diseños y Proyectos.

Por otra parte, Belvisi explicó que “la Intendencia puede hacer obras muy complejas que solucionen problemas históricos, como el anegamiento de viviendas durante intensas lluvias. Un buen ejemplo es la de calle Tacuarembó. Pero hay algo que no podemos hacer y es intervenir en terrenos privados. Digo esto porque en esa zona hay cuadras, o manzanas que están por debajo del nivel de la calzada. Hay viviendas que fueron construidas así. Pero están en terrenos privados. Por lo tanto, si la lluvia es realmente intensa y no hay capacidad de desagote incluso con la nueva obra, es factible que esos terrenos o viviendas sufran inconvenientes. Para solucionarlos, se deberá recurrir al accionar privado, que tendrá si la ventaja de contar con una obra muy importante de desagüe pluvial”.

Diego Belvisi también dijo que “cuando se hace una obra de la magnitud de calle Tacuarembó se estudia no solamente el nivel de desagüe que puede tener, sino también la construcción de paliativos en los lugares más bajos, como pueden ser canaletas, pero -reitero- la solución final en un terreno privado que estuvo siempre por debajo del nivel de la calle, donde no se tomó la medida de hacer el relleno correspondiente, depende de la decisión y de la posibilidad de los propietarios; está fuera de jurisdicción para la Intendencia”.