La Escuela 25 de San Félix se incorporó oficialmente al programa “La energía se transforma”, por el cual que recogerá aceite de cocina usado para su posterior reciclado por parte de ALUR, utilizándolo para la producción de biodiésel. En el marco del Día Mundial del Ambiente, la institución ratificó sus objetivos en cuanto a profundizar estrategias educativas vinculadas al reciclaje, la reutilización y la generación de conciencia medioambiental. Unas 300 familias participarán en la experiencia, ya que el proyecto también integra a alumnos del Liceo 9, contiguo a la escuela. Esta trabaja desde hace tiempo en la temática y fue reconocida por su labor con el Premio Nacional de Ambiente Uruguay Sostenible en el año 2022, en la categoría “Centros educativos”.
“Siempre se dice que los niños son el futuro, pero a nosotros nos gusta pensar que también somos el presente. No tenemos que llegar a ser adultos para hacer grandes cambios”, dijo Santino, un alumno de la escuela, quien habló junto a su compañero Leonel, en nombre de los escolares.
El proyecto “La Energía se Transforma”, implementado por Alcoholes del Uruguay (ALUR), permitió reciclar casi 2,5 millones de litros de aceite desde 2014, al transformarlos en biodiésel y evitar que unos 6 millones de kilogramos de dióxido de carbono (CO) contaminaran la atmósfera, informó el subsecretario de Industria, Energía y Minería, Walter Verri.

El punto de reciclaje en la escuela de San Félix es el primero ubicado en un centro educativo en Paysandú. El objetivo de la iniciativa es reciclar el aceite y transformarlo en biodiésel, para evitar que se vierta en los desagües y contamine el agua. Se estima que un litro de aceite afecta cerca de 1.000 litros de agua. En Paysandú “La energía se transforma” comenzó en 2017, con la instalación de un punto de reciclaje en el Mercado Municipal.
ECONOMÍA CIRCULAR
En tal sentido, Verri destacó el rol protagónico de Uruguay en materia de promoción del uso de energía renovable, el desarrollo de la economía circular y la protección del ambiente. Para ello, se instalaron puntos de recepción en distintas zonas del país, donde el aceite es depositado y luego llevado a la planta de ALUR, para convertirlo en combustible verde, que es utilizado en el mercado local o destinado a la exportación.
Además de Verri estaban presentes el secretario general de la Intendencia, Fermín Farinha, el gerente de Proyectos de ALUR, Walter Bissio, el director general de Desarrollo Estratégico y Sostenible, Eduardo Van Hoff; el subdirector de esta repartición, Manuel Appratto; el director de Gestión Ambiental y Cambio Climático, Martín Appratto; la representante de la Inspección Departamental de Educación Inicial y Primaria Alicia García; y la directora de la Escuela 25, Mariel Silva, entre otras autoridades nacionales y departamentales.
Alicia García destacó “el trabajo incansable que hace todo el personal de la escuela, las familias y los niños, frente a cada desafío que se presenta”.
Mariel Silva dijo que en adelante se deberá “traer el aceite a la escuela, entregarlo a la Intendencia y transformarlo en energía; de eso se trata la economía circular, la sustentabilidad en el tiempo y un ambiente sostenible”.
“Este trabajo que van a desarrollar ustedes va a ser muy importante para valorizar el aceite de cocina que está considerado generalmente un residuo, algo que no sirve para nada y que la gente suele tirarlo en la basura. No obstante el aceite de cocina usado que tiene como destino la fabricación del biocombustible, es un residuo altamente valorizable y a eso es a lo que estamos abocados”, indicó Martín Appratto, quien subrayó que “desde que empezó este plan, en Paysandú se han recolectado más de 2.100 litros de aceite de cocina, lo cual implica proteger más de 2 millones de litros de agua y evitar la emisión de más de 5.000 kilos de CO2 a la atmósfera. Para nosotros es un aporte muy significativo y obviamente esperamos aumentar la cantidad con este nuevo puesto de reciclaje”.
“El Día del Medio Ambiente es como el Día de la Madre, todos los días son los días del medio ambiente y tenemos que tener tareas cotidianas. Por eso cada día en ALUR producimos biocombustibles para mezclarlo con gasoil. Cada día tenemos que gestionar bien los residuos para favorecer el medio ambiente. Realmente es un desafío extraordinario, porque de esta manera nosotros estamos evitando la contaminación por mal uso del residuo”, sostuvo Walter Bissio.
“En el marco de la economía circular usamos energía, fertilizantes e insumos para producir granos de los cuales extraemos el aceite y ese aceite tras ser reciclado vuelve a usarse para producir más energía. Llegará el momento en que esa energía va a ser un círculo cerrado y vamos dejar de quemar combustibles que están enterrados hace millones de años y que a la atmósfera le están causando daño”, dijo por su parte Eduardo Van Hoff.

