En el marco de la Emergencia Climática, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), a través de Dirección General de la Granja (Digegra), informa que se encuentra abierta una convocatoria para apoyar económicamente al sector frutícola de hoja caduca.
El objetivo general es impedir que los montes afectados por la sequía o con bajos niveles de producción alcancen un estado de “montes abandonados” o de “riesgo sanitario”, promoviendo el arranquio de montes frutales de hoja caduca. La convocatoria presenta dos instrumentos de apoyo: componente 1: Arranquio en frutales de hoja caduca; componente 2: Redes de producción y gestión de sistemas forrajeros.
Los beneficiarios en el norte son productores frutícolas de duraznero que tengan en su predio montes en condiciones de deterioro productivo en virtud de lo cual decidan erradicar los mismos. El plazo para la presentación de los interesados vence el lunes 31 de julio a las 15.30. Por lo tanto, aquellos fruticultores con montes de duraznero que quieran participar de la convocatoria, comunicarse a la brevedad con la Agencia Salto de Digegra para ampliar información y completar datos necesarios para la propuesta.
Desde la zafra 2012-2013 Digegra viene apoyando, al sector frutícola de hoja caduca a través de un Programa de Manejo Regional de Plagas (PMRP) que promueve la utilización de la herramienta de confusión sexual, como medida de control biológico, de las plagas más importantes de este sector; como son: Carpocapsa (gusano de la pera y la manzana) y Grafolita (gusano de duraznero y membrillero).
Si bien los resultados de control han sido variables de acuerdo a las condiciones del año, entre otros factores; se ha logrado, en promedio, una disminución en la incidencia de daños causado por lepidópteros plaga. Asimismo se ha logrado disminuir el uso de controladores químicos, significando en una reducción en el impacto ambiental de la producción nacional de frutas de hojas caducas.
La Ley 19.924 (Ley de Presupuesto Nacional Ejercicio 2020-2024) del 20 de diciembre del año 2020, en su artículo 284, establece que el titular de una explotación frutícola tendrá la obligación de arrancar aquellos montes abandonados instalados en su unidad de producción; y que por el estado en que se encuentren constituyan un riesgo fitosanitario y foco para la propagación de plagas y enfermedades, ocasionando perjuicios para los montes vecinos y en producción. Esta norma se encuentra en etapa de reglamentación.
La temporada 2022-2023 estuvo pautada por una sequía extrema que condujo a que el MGAP declarara el estado de Emergencia Agropecuaria, aún vigente. Dicha sequía, histórica para nuestro país, provocó perdidas en los niveles de productividad de los montes frutales de hoja caduca y en la calidad de la fruta; al igual que la aparición de montes con pérdida de plantas o muy comprometidas para poder alcanzar una brotación normal en la próxima primavera. Esta observación es ratificada por la información proporcionada por productores participantes del Manejo Regional de Plagas en consultas realizadas a través de una encuesta efectuada en el mes de mayo. Todo lo señalado anteriormente pone a los productores ante la decisión, necesaria pero al mismo tiempo difícil, de arrancar esos montes con problemas en un momento crítico desde el punto de vista de los ingresos económicos de dichas unidades productivas. Asimismo es interés de Digegra que estos montes no alcancen una situación de abandono o “riesgo sanitario”; para lo cual se hace necesaria una intervención rápida.
La situación de Emergencia Climática afectó y afecta por igual a todos los subsectores del agro nacional; y entre otras, una consecuencia ha sido la perdida de los stocks forrajeros con los cuales los productores lecheros y/o ganaderos normalmente afrontan los momentos de déficit de alimentos. A esto se suman la paulatina aparición de emprendimientos que intentan combinar la producción frutícola con una ganadera, más o menos intensiva. Sin dejar de señalar, lo recomendable que es incluir la implantación de pasturas como una medida de manejo ultraprobada, tras la búsqueda de mejorar las características físicas y químicas de nuestro suelos.

