Covije 2017 comenzó la etapa de preobra en el terreno de la antigua Paylana y es la cuarta cooperativa que pasará a construir, en el marco de un proyecto de urbanización que nucleará a ocho grupos habitacionales que, una vez concluido, totalizarán 300 viviendas. Levantarán 46 casas de 2, 3 y 4 dormitorios en altura de ocho pisos con el salón de usos múltiples en un proyecto a 28 meses de obra.
“Comenzamos este martes a marcar el terreno con el agrimensor, el cercamiento y la entrada para el ingreso de los camiones. Estamos en trámites con UTE y OSE y comenzamos a abrir cuentas en las barracas para las herramientas”, señaló su presidenta, Natalia Castro.
PROYECTO URBANO
Darío Rodríguez, integrante del Instituto de Asistencia Técnica-Cooperativa de Trabajo Paysandú (IAT-CTP) que asesora a la cooperativa, recordó que “se trata de un proyecto de urbanización surgido por un decreto de la Junta Departamental, con un conjunto de características y formas de construcción que están en el marco de ese decreto”. De acuerdo al proyecto inicial, “son edificios en concordancia con la administración anterior, tanto nacional como departamental, que tenían el objetivo de densificar la ciudad. Se hizo un llamado a ideas para ese terreno de la antigua Paylana y fue bajado a tierra a través de este proyecto que nuclea a ocho cooperativas de viviendas, un CAIF que comenzó su obra en Setembrino Pereda y Horacio Meriggi, un edificio de apartamentos del BPS para pasivos en avenida Salto y Setembrino Pereda, con espacios públicos, estacionamiento, alumbrado público y espacios recreativos”, dijo a EL TELEGRAFO.
Las cooperativas “con nuestro fuerte apoyo generaron una comisión bipartita con la Intendencia, cuyo interlocutor es el director de Obras, el ingeniero Horacio Mársico. A su vez, las cooperativas conformaron una coordinación porque hay cuestiones como los espacios para estacionamientos que no son individuales sino colectivos. Eso corresponde por cuenta de la Intendencia pero, a mi juicio, viene lento”. No obstante, destacó que “la Intendencia resolvió la subestación de energía sobre calle Setembrino Pereda que alimentará al conjunto del predio y ha dado una mano en aspectos puntuales como la maquinaria. Pero el proyecto de fondo está un poco lento porque las cooperativas pagan el terreno cuando escrituran y en este caso, abonan en torno a 4.000 UR por este proyecto urbano”. Según Rodríguez, “se le ha pedido por carta a la Intendencia que haga un cronograma de obra para definir la movilidad. Al mediodía, por ejemplo, por la calle Meriggi no se puede transitar por las escuelas. Es decir, hay que repensar el tránsito y cómo se conecta con el resto de la ciudad”. En este predio resta que comiencen a construir Covimupay, Covisintex y Covigresa para completar las ocho cooperativas y 300 viviendas en total. El IAT-CTP asesoró a Coviappay, ya habitada sobre Luis Batlle Berres, afiliada a Fecovi que integra a cooperativas por ahorro previo. comienza con Covije 2017, afiliada a Fucvam y lo hará con Covisintex del Plan de Vivienda Sindical y Covimupay, también de Fucvam.
DEFICIT
“De acuerdo a algunas estimaciones, en Paysandú hay un déficit habitacional de unas 4.000 viviendas, aproximadamente. Desde la época del exintendente Álvaro Lamas existía un decreto de cartera de tierras pero, de hecho, no se utiliza. Y es importante que se establezca por decreto porque brinda menos discrecionalidad al momento de resolver sobre la tierra para viviendas en general”, señaló el asesor.
Reconoció que “la Intendencia ha comprado tierras en la actual administración para el Pan Avanzar, por ejemplo. Es decir, hay voluntad de hacerlo. Pero las cooperativas pagan la tierra del terreno de Paylana –por ejemplo– y eso va a un fondo rotatorio. La Intendencia vuelve a reasignar esos recursos para otras viviendas porque no hay que quedarse solo con el sistema cooperativo, sino los realojos”. Explicó que “es en sentido que la Junta debe definir terrenos con servicios y, a mi juicio, está un poco lenta. Los terrenos no pueden estar en cualquier lugar porque después se hace dificultoso llevar los servicios y a su vez, vemos buenos espacios en una infraestructura vacía”.
